Los Técnicos Superiores Sanitarios (TSS) del Hospital Universitario Mancha Centro han secundado este jueves, de forma prácticamente unánime, la primera jornada de huelga nacional convocada para los días 30 y 31 de octubre y 3 y 4 de noviembre. Una protesta con la que exigen mejoras laborales y el reconocimiento académico y profesional de un colectivo esencial para el funcionamiento de la sanidad.
La convocatoria ha tenido un seguimiento cercano al 100 % en los distintos servicios del hospital alcazareño, según han informado desde la Asamblea de Técnicos Superiores Sanitarios del propio centro. A las puertas del hospital, decenas de profesionales han mostrado pancartas con lemas como “Sin TSS no hay diagnóstico” o “Carrera universitaria ya”, destacando la importancia de su labor diaria, habitualmente poco conocida o valorada por los pacientes.
“Pedimos disculpas a los ciudadanos, porque nuestra intención no es parar la sanidad, sino mejorarla. Pero sin nosotros no hay diagnóstico, y sin diagnóstico, no hay tratamiento”, ha explicado Juan Carrascosa, portavoz de la Asamblea de TSS del Hospital Mancha Centro, en declaraciones a El Semanal de La Mancha.
¿Quiénes son los TSS?
Los Técnicos Superiores Sanitarios son profesionales, con titulación de Formación Profesional de Grado Superior, que desempeñan funciones clave en servicios como Radiología, Laboratorio, Anatomía Patológica o Radioterapia. Son quienes realizan radiografías, analíticas, biopsias, pruebas de genética, cribados de cáncer como el de cérvix o el virus del papiloma humano, y aplican tratamientos radiológicos, entre otras tareas críticas.
“Somos las manos de los radiólogos, de los anatomopatólogos, de los facultativos de laboratorio... Hacemos resonancias, biología molecular, codificamos datos clínicos, aplicamos terapias, y todo ello con una formación que, hoy por hoy, está muy por debajo de lo que exige la realidad tecnológica del sistema sanitario”, han apuntado, teniendo además en cuenta la implantación desde hace años de la Inteligencia Artificial en los equipos.
Reivindicaciones: más formación y reconocimiento
Entre las principales demandas del colectivo se encuentra la homologación de sus estudios al Grado Universitario, como ya ocurre en la mayoría de países europeos, en cumplimiento del Espacio Europeo de Educación Superior. “Nuestra formación actual de 2000 horas en institutos se ha quedado obsoleta. Necesitamos una formación universitaria para dar al paciente la calidad asistencial que merece”, insisten.
Además, reclaman el cumplimiento del reconocimiento administrativo que les asigna el Grupo B dentro de la función pública, aprobado hace más de 17 años pero aún sin dotación presupuestaria (según explican, continúan en el Grupo C, igual que si fueran auxiliares). Esto implica una deuda económica que el colectivo estima en más de 200 euros mensuales por profesional desde hace casi dos décadas.
También denuncian que el nuevo Estatuto Marco del personal sanitario, en fase de borrador, “no solo no mejora su situación, sino que amenaza con degradarla aún más, al no reconocerles como profesión sanitaria titulada y regulada”.
Una huelga que puede extenderse
La huelga, que ha arrancado este jueves y continuará durante cuatro jornadas concretas, podría convertirse en indefinida si el Ministerio de Sanidad no atiende las reivindicaciones. “Nos prometieron soluciones este verano y no han cumplido. No vamos a parar hasta que nuestras demandas estén recogidas por escrito o publicadas en el BOE”, ha advertido el portavoz.
Desde el colectivo insisten en que su lucha no es por privilegios, sino por justicia profesional y por una sanidad pública de mayor calidad: “Queremos estudiar más para atender mejor”.