La literatura negra suma un nuevo título con marcado acento manchego. El escritor Sergio Sánchez Ramírez presenta ‘Silencio Carmesí’, una novela de corte policiaco y suspense psicológico que sitúa su trama íntegramente en un pequeño pueblo de Castilla-La Mancha, donde una serie de crímenes rompe la calma de una comunidad aparentemente tranquila.
La historia se desarrolla en Liranda, un municipio ficticio inspirado directamente en Lillo (Toledo) y otros escenarios rurales de La Mancha, de los que toma espacios reconocibles, costumbres y formas de vida ligadas al entorno. El autor parte de una premisa poco habitual: crímenes de gran complejidad simbólica en un lugar en el que “nunca ocurre nada”, lo que convierte la investigación en un recorrido por los secretos y silencios de toda una comunidad.
Dos años de escritura y un proyecto nacido en 2018
Sánchez Ramírez explica que la idea de la novela surgió en 2018, antes de la pandemia. Sin embargo, el proyecto quedó durante un tiempo en segundo plano y no fue hasta después del confinamiento, con el regreso progresivo a la normalidad, cuando retomó con fuerza la escritura. La obra quedó finalizada en julio de 2025 y, en agosto de ese mismo año, entró en Editorial Letrame, encargada de su publicación.
Crímenes “escenificados” y una investigación que destapa décadas de secretos
En ‘Silencio Carmesí’, el pueblo de Liranda comienza a presenciar la aparición de cadáveres dispuestos con una precisión inquietante, “como si cada crimen respondiera a una concepción artística cuidadosamente calculada”. Lejos del asesinato convencional, el autor plantea una estética medida al detalle en cada escena: vino, copas antiguas, etiquetas de 1983 y un escenario rural en el que el crimen se convierte en mensaje.
La investigación está liderada por la teniente Macarena Arrieta, personaje principal que guía al lector por una trama cada vez más oscura, en la que emergen culpas heredadas, silencios enquistados y secretos protegidos durante décadas. El suspense se intensifica con cada hallazgo hasta desembocar en un thriller que, según el autor, se adentra en un territorio psicológico cada vez más inquietante.
Vendimia, arte y tradición: la Mancha como personaje
Uno de los elementos diferenciales de la novela es el peso del entorno. La obra bebe de la cultura rural castellanomanchega y sitúa en primer plano la tradición vitivinícola, la vendimia, el arte como escenario de belleza e incluso una reflexión sobre la fe desde la tradición popular, todo ello integrado sin perder el pulso del género negro.
El autor busca además que el lector experimente la historia de forma sensorial, cuidando descripciones de “olores, texturas y sensaciones” para que pueda vivir lo mismo que los personajes en cada escena, reforzando así el carácter inmersivo de la narración.
Un alegato contra el “mal silencio”
Más allá de la intriga, ‘Silencio Carmesí’ plantea una lectura social. Sánchez Ramírez define la novela como un alegato contra el “mal silencio”, entendido como la omisión ante la injusticia. En ese sentido, la trama funciona como un “grito” contra lo que no es ético y permanece oculto por miedo o conveniencia, un mensaje que, según explica, queda camuflado tanto en el título como en el desenlace.
Un debut en ficción tras su experiencia en publicaciones de ensayo
Aunque el autor no es nuevo en el mundo editorial —ya que ha participado previamente en proyectos vinculados a la investigación y al ensayo—, ‘Silencio Carmesí’ supone su debut en narrativa de ficción y, concretamente, en la novela negra. Un paso que describe como decisivo y personal dentro de su trayectoria.
Respecto a la experiencia editorial, destaca la complejidad del proceso y la participación de numerosos perfiles profesionales: correctores, maquetadores, diseñadores, editores o agentes literarios, en un trabajo colectivo hasta llegar a manos del lector.
Primeras opiniones: ritmo, atmósfera cinematográfica y lectura inmersiva
Las primeras valoraciones recibidas apuntan a una obra con ritmo, capaz de atrapar al lector desde el inicio y mantener el interés durante la investigación. Algunos editores han señalado incluso su carácter cinematográfico, por la claridad con la que se perciben escenas, espacios y atmósfera.
Además, personas alejadas del hábito lector y del género negro han destacado que la historia engancha desde el primer capítulo, gracias a la naturalidad de los personajes y a las descripciones sensoriales, que hacen fluida la lectura y refuerzan la tensión narrativa.
Por el momento, Sergio Sánchez Ramírez asegura que continúa centrado en la lectura, aunque no descarta emprender en el futuro nuevos proyectos narrativos si llegan nuevas ideas. Mientras tanto, ‘Silencio Carmesí’ se presenta como un thriller rural con raíces manchegas que combina crimen, tradición y una crítica social soterrada, invitando al lector a mirar aquello que durante años se quiso callar.