Que la comida no se tira. Ese es el mensaje central de la nueva campaña lanzada por el Gobierno de Castilla-La Mancha y la Asociación de Hostelería y Turismo de Ciudad Real, que busca reducir el desperdicio alimentario en los establecimientos de restauración de la provincia. Para ello, se repartirán un total de 255.000 envases reciclables que permitirán a los clientes llevarse a casa los alimentos que no consuman en el local.
La iniciativa, presentada por el delegado provincial de Economía, Empresas y Empleo, Miguel Ángel Díaz-Brazales, supone una inversión de 80.000 euros por parte del Ejecutivo autonómico y pretende consolidar una economía circular y sostenible en el sector hostelero.
“Se trata de una apuesta del Gobierno regional que preside Emiliano García-Page para que nuestra hostelería sea más respetuosa con el medio ambiente y que ningún alimento elaborado acabe en la basura”, afirmó Díaz-Brazales.
Durante la presentación, el delegado subrayó que estos envases, comúnmente conocidos como "táper", cumplen con toda la normativa sanitaria vigente y se acompañan de una campaña de sensibilización en formato audiovisual para concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de conservar la comida sobrante.
Apoyo al sector y al medio ambiente
Más allá de su impacto medioambiental, la medida también tiene un componente económico. “Con estas medidas no solo fomentamos un consumo más responsable, sino que también ayudamos a autónomos y pequeños negocios hosteleros a no desperdiciar lo que han preparado en sus cocinas”, explicó Díaz-Brazales, quien estuvo acompañado por el presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo, Juan Daniel Rubia.
Rubia agradeció la implicación de la Junta en el apoyo constante al sector y señaló el beneficio ambiental que representa esta campaña: “Ayudamos bastante al campo ecológico, porque evitamos un enorme consumo de desperdicio que diariamente acaba en los contenedores de nuestros bares y restaurantes”.
Desde la Asociación se facilitarán los envases tanto a establecimientos asociados como no asociados, con el objetivo de que la campaña llegue al mayor número de negocios posibles.
Un paso más hacia una hostelería sostenible
La iniciativa se enmarca en las acciones impulsadas desde el Gobierno autonómico para potenciar un modelo de desarrollo económico más sostenible. En palabras de Díaz-Brazales, la colaboración público-privada es clave en estos resultados: “La alianza con el sector privado es la que está consiguiendo que Ciudad Real se haya convertido en un referente en hostelería, turismo rural y generación de empleo”.
Con esta campaña, Castilla-La Mancha se suma así a una tendencia creciente en Europa y otros territorios que busca normalizar el aprovechamiento de los alimentos no consumidos como una forma de respeto al trabajo de cocina, a los recursos naturales y al bolsillo del consumidor. Porque, como recuerdan desde la Junta: la comida no se tira. Se conserva.