Si algo es innegable, es que el teléfono móvil se ha convertido en un dispositivo imprescindible para la población y se han consolidado como un aliado fundamental en el día a día de los castellanomanchegos. Desde pagar facturas hasta resolver asuntos de trabajo o entretenerse de camino al mismo… el uso intensivo del móvil provoca en los usuarios de la región la necesidad de llevarlo consigo en todo momento y les hace estar pendientes de él permanentemente.
Precisamente, según el ‘IV Estudio de Comparación Online hacia el Ahorro Inteligente’, realizado por Rastreator.com (www.rastreator.com), el mejor comparador de la historia que ya ofrece más de diez comparativas en el sector de Telefonía, el 82,5% de los castellanomanchegos reconoce no ser capaz de poder vivir sin móvil, los terceros que más lo afirman del país, solo por detrás de Extremadura (86,7%) y Baleares (83,3%). Esta necesidad ha llegado hasta tal punto que incluso el 33,8% de los manchegos se considera adicto al móvil. Además, esta cifra ha aumentado 11 puntos porcentuales respecto al año previo -– en 2016 se situaba en el 22,7%.
La adicción puede conllevar ciertos trastornos que afectan no solo a la salud física de los usuarios, sino también a su bienestar social y psicológico. Así, el 47,5% de los castellanomanchegos asegura estar pendiente del móvil cuando está con amigos, familia e incluso con su pareja y el 61,2% afirma que mirar el móvil es lo primero y lo último que hace cada día. Pero lo más llamativo de esta región es que son los más imprudentes al volante en lo relativo al uso del teléfono móvil, ya que el 23,7% mira el móvil cuando está conduciendo, el porcentaje más alto del país, superando a la media nacional (16,6%) en más de siete puntos.
Sin embargo, el aumento de concienciación sobre la adicción al móvil está derivando en un intento de controlar sus horas de uso diario. Los ciudadanos castellanomanchegos dedican una media de 3 horas y 29 minutos diarios a usar su móvil, lo que supone una hora menos que el año previo, ya que en 2016 lo usaban una media de 4 horas y 33 minutos.
Álvaro Bas, director de desarrollo de negocio de Rastreator.com concluye: “el teléfono móvil se ha integrado en nuestra vida hasta tal punto que muchos usuarios no conciben su día a día sin utilizarlo en algún momento. Para evitar patologías derivadas de un uso abusivo del mismo, es esencial ser conscientes del uso real que hacemos de nuestro smartphone y tratar, en consecuencia, de ser responsables con el mismo”.