En los últimos años, las saunas de infrarrojos han ganado un enorme protagonismo en el mundo del bienestar, diferenciándose de las saunas tradicionales, que utilizan calor por convección para calentar el aire, en que se basan en un sistema de radiación infrarroja que penetra en el cuerpo de forma directa y profunda, lo que se traduce en una experiencia más confortable, segura y accesible.
Un innovador sistema que ha conquistado tanto a centros de salud como a particulares que buscan crear su propio espacio de relajación en casa, en este post te vamos a contar qué es y qué beneficios ofrece una sauna infrarrojos, además de darte una serie de tips sobre cómo instalarlas en el hogar y ayudarte a escoger los modelos más adecuados en función del espacio que tengas disponible.
Sigue leyendo y descubre por qué se han convertido en una de las tendencias de bienestar más demandadas.
¿Qué son las saunas de infrarrojos?
Las saunas de infrarrojos son cabinas diseñadas para generar calor mediante emisores de radiación infrarroja. A diferencia de las saunas finlandesas tradicionales, donde la temperatura suele oscilar entre los 80 y 100 ºC, en las de infrarrojos se trabaja con un rango más bajo, entre 40 y 60 ºC. Esto permite sesiones más agradables y aptas para personas que no toleran temperaturas extremas.
El calor infrarrojo penetra directamente en los tejidos sin necesidad de calentar todo el aire de la cabina, consiguiendo que se produzca una sudoración más profunda y aportando una serie de beneficios específicos para la salud.
Tres beneficios clave para tu bienestar de la sauna infrarrojos
La popularidad de las saunas de infrarrojos no es casualidad; se basa en sus múltiples efectos positivos sobre la salud respaldados por la ciencia y que miles de usuarios experimentan a diario.
Mejora la circulación y la salud cardiovascular
El calor infrarrojo causa una vasodilatación natural, es decir, un ensanchamiento de los vasos sanguíneos. Esto aumenta el flujo de sangre, lo que se asemeja a los efectos cardiovasculares de una actividad física moderada.
La mejora de la circulación ayuda a transportar oxígeno y nutrientes a los tejidos, optimizando la función de órganos y músculos. Distintos estudios han señalado que el uso regular de saunas de infrarrojos puede contribuir a reducir la presión arterial y mejorar la salud del corazón.
Alivio de dolores musculares y articulares
La capacidad del calor infrarrojo para penetrar en profundidad es lo que lo hace tan eficaz para calmar el dolor. La energía térmica ayuda a relajar los músculos tensos, reduce la inflamación y alivia la rigidez articular, siendo una herramienta imprescindible para deportistas en su recuperación post-entrenamiento o para personas que sufren de dolores crónicos como artritis o fibromialgia.
El calor promueve la liberación de endorfinas, que son los analgésicos naturales del cuerpo, ofreciendo un alivio duradero y sin necesidad de medicación.
Reduce el estrés y mejora del sueño
Una sesión en una sauna de infrarrojos es un auténtico oasis de paz. El calor suave y el ambiente silencioso promueven una sensación de calma que activa el sistema nervioso parasimpático, que es el responsable de la relajación.
Al bajar los niveles de cortisol (la hormona del estrés), el cuerpo y la mente entran en un estado de profunda tranquilidad. Esta reducción del estrés acumulado durante el día se traduce directamente en una mejora significativa de la calidad del sueño, permitiendo disfrutar de un descanso más reparador y profundo.
¿Cómo elegir el modelo de sauna infrarrojos adecuado?
El primer paso es analizar el espacio disponible. Los modelos varían desde cabinas para una sola persona, perfectas para un rincón de la habitación o el baño, hasta saunas más grandes para dos o más usuarios, ideales para sótanos o terrazas cubiertas.
Es importante medir el área y considerar la altura del techo para asegurarse de que la sauna encaje sin problemas. También puedes elegir entre distintos tipos de madera, como el hemlock o el cedro, que destacan por su durabilidad y resistencia.
Tips para instalarla en el hogar sin complicaciones
La instalación es sorprendentemente sencilla. La mayoría de los modelos de saunas de infrarrojos vienen en paneles prefabricados que se ensamblan de manera rápida y sin necesidad de herramientas complejas ni de personal especializado.
Además, a diferencia de las saunas tradicionales, no necesitan sistemas de ventilación especiales ni conexiones de fontanería, ya que simplemente se conectan a una toma de corriente estándar de 230V.
Si estás valorando hacerte con una, Piscinas Athena dispone de un amplio catálogo de saunas de infrarrojos en el que encontrarás desde modelos compactos hasta versiones premium, todos ellos con una excelente relación calidad – precio.
En resumen, mucho más que un simple lujo, una sauna de infrarrojos es una inversión inteligente en la salud física y mental. Al llevar esta tecnología a tu hogar, te das a ti mismo un espacio personal de relajación y curación que te permitirá enfrentar el día a día con más energía, menos dolor y una calma renovada.