El periodista alcazareño Enrique Sánchez Lubián presentó el miércoles en Toledo su libro “Los presos que construyeron la Academia de Toledo”, editado por “Toletum Revolutum”. El acto contó con la participación de la delegada del Gobierno de España en Castilla-La Mancha, Milagros Tolón y tuvo lugar en el Centro Cívico del barrio de Santa Bárbara, con aforo completo.
Para Tolón, fue “un verdadero placer compartir con mi buen amigo Quique este acto, igual que con las familias de los protagonistas. Un libro que no sólo aporta información y conocimiento sobre un periodo oscuro de nuestra historia, sino que también devuelve dignidad a cuantas personas fueron represaliadas y castigadas por su ideología. Es una obra necesaria, valiente y profundamente humana, como lo es también la mirada que siempre has tenido, Quique, hacia nuestra historia”.
Hasta ocho familiares de otros tantos presos que construyeron el actual edificio de la Academia de Infantería ofrecieron algunos detalles de las vidas de sus antepasados, historias que han emocionado al público presente.
Dar voz a quienes la perdieron
La delegada del Gobierno agradeció al autor que haya dado voz “a quienes la perdieron, por rescatar del olvido a aquellos hombres que, desde la represión y la humillación, pusieron piedra a piedra una parte de nuestra ciudad como es nuestra Academia de Infantería. Ellos no están en los libros de arquitectura ni en las placas conmemorativas, pero forman parte de nuestra memoria colectiva. Y recuperar esa memoria es también hacer justicia”.
Milagros Tolón recordó que, en los últimos años, “la sociedad española ha dado pasos importantes hacia esa justicia. Desde el respeto, la dignidad y sin ningún afán de revancha, el Gobierno de España ha apostado por recuperar la Memoria Democrática desde los principios de verdad, justicia, reconocimiento, reparación y garantía de no repetición. Con la aprobación de la Ley de Memoria Democrática hemos reforzado el compromiso con las víctimas del franquismo y sus familias”.
Y hoy, apuntó, “existe un marco legal que reconoce su sufrimiento, impulsa las exhumaciones de fosas, crea un banco nacional de ADN y establece una Fiscalía especializada para investigar violaciones de derechos humanos durante la dictadura. Hoy, las víctimas ya no están solas"