La Fundación Cátedra China ha servido de puente para que He Bingjiao, una de las grandes figuras del bádminton mundial, haga llegar una carta personal a Carolina Marín nada más conocerse la noticia que ha conmovido al deporte español: la retirada definitiva de la mejor jugadora de bádminton de la historia de España, tras año y medio de inactividad debido a una lesión de rodilla.
“Tu estilo de juego y tus gritos al ganar cada punto me hacían sentir que eres una persona decidida, valiente y que nunca se rinde. Por eso, estoy segura de que tu decisión ha sido muy meditada y tomada con gran determinación”, escribió He Bingjiao al inicio de su carta. Y añadió: “¡Quiero enviarte mis más sinceros deseos! Aunque despedirse de las pistas deja un vacío enorme, ¡el nuevo ‘partido’ de tu vida ya ha comenzado discretamente! Te deseo lo mejor en todo lo que venga: ¡y mucho éxito con tu escuela de bádminton!”. Para acabar, la jugadora china recuerda la rivalidad de Carolina con el resto de jugadoras en la pista y le pide, en tono de broma: "PD: Por favor no seas demasiado estricta con tus alumnos!".
El mensaje de He Bingjiao adquiere una dimensión especial si se recuerda el vínculo que une a ambas deportistas. Fue en los Juegos Olímpicos de París cuando la jugadora china protagonizó un gesto único que quedó grabado en la historia del deporte. Carolina Marín dominaba la semifinal de bádminton femenino hasta que una mala pisada en el tercer set truncó su sueño olímpico. Obligada a retirarse, He Bingjiao, su rival en aquel partido, pasó a la final sin que el encuentro pudiera concluir. Aunque no logró el oro, en el podio, con la medalla de plata ya colgada, rindió un homenaje a Marín que conmovió al mundo. La jugadora mostró un pin del Comité Olímpico Español, en una de las imágenes más icónicas de aquellos Juegos.
Desde aquel día, las dos no habían vuelto a verse. Marín salió de la pista directa al quirófano por una rotura de ligamento, y no volvieron a verse hasta noviembre de 2024. El reencuentro se produjo en Madrid, gracias a la Embajada de la República Popular China en España, China Three Gorges Europe y la propia Fundación Cátedra China. He Bingjiao viajó desde Beijing para asistir a la gala de los premios ‘Relevo X Changes’, organizados por el periódico deportivo del grupo Vocento, y entregar a Marín el galardón más especial de la noche.
Cuando apareció He Bingjiao, se fundieron en un abrazo que parecía resumir todo lo que no habían podido decirse. Al recoger el galardón, Marín puso en valor la grandeza del gesto que su rival tuvo en París. “Ni yo misma lo hubiera hecho”, reconoció la onubense.
Hoy, con la retirada oficial, las palabras que He Bingjiao dedica a Marín cierran un círculo con la misma emoción con la que comenzó: la admiración entre dos grandes deportistas que, por encima de la rivalidad, eligieron siempre mirarse con respeto y cercanía. Como ambas reafirmaron durante su reencuentro, el deporte no solo es competición. Es, sobre todo, valores.
Desde la Fundación Cátedra China, que tiene entre sus ejes fundamentales el trabajo por el entendimiento y la conexión entre las sociedades de España y China, se ha facilitado este intercambio, contribuyendo a que gestos como el que unió a He Bingjiao y Carolina Marín sigan construyendo puentes de conexión.