Que inusual 25 de noviembre, que inusual año comentamos a diario, lamentamos nuestros temores, lamentamos y añoramos nuestras vidas…es difícil imaginar para cuántas mujeres este año no es inusual, este 25 de noviembre escucharán interminables cifras, promesas, verán anuncios, campañas…mientras sus vidas siguen ancladas en una cruel cotidianidad, que ha sido agravada y alargada por el encierro con su verdugo, en el mejor de los casos aisladas del terror, temiendo la calle que puede ser su tumba…Vuelve a ser el día del tétrico recuento, del día de las lamentaciones, entre tanto nada ha cambiado para tantas.
Que poco podemos hacer a pesar de tantos años de calle, de silencios, ¡¡¡de carracas, llaves y cacerolas en mitad de la Castelar!!! Nos hemos puesto en la piel de las asesinadas, hemos gritado sus nombres, hemos llorado…pero nunca os hemos olvidado, las gentes de la Asamblea Feminista 7 N Alcázar os tenemos siempre en nuestras cabezas. Es por eso que hemos recorrido la localidad y en una bella simbiosis con los y las comerciantes de la ciudad, zapatos rojos con vuestro nombre ausente-presente luce en los escaparates, para que nadie os olvide para que todos y todas os nombren, que vuestros sueños rotos nos avergüencen los silencios.
Este año el monumento que silencioso y modesto os recordaba empieza a lucir en otro espacio, abierto, arbolado…rodeado de paz, pero siempre acompañado de la gente consciente.
Allí, desde la Asamblea Feminista 7N Alcázar, vamos a sacar la vergüenza de los asesinos, presuntos, de la sociedad que niega el origen del horror que han vivido, año tras año, las asesinadas. Y no estamos solas, porque con un nutrido número de organizaciones feministas de la región vamos a formar parte de una perfomance que recorrerá las redes, firmamos un manifiesto conjunto, donde aunamos rabias, voces y ganas de romper definitivamente con una sociedad patriarcal que nos agrede al suponemos ángeles, demonias, perversas, ignorantes, tanto que ocultan nuestros logros, que envilecen nuestros valores.
Estaremos en los actos que sean precisos y sinceros en su compromiso para erradicar la lucha contra la violencia machista, por responsabilidad colectiva, este año no recorreremos las calles, pero no por eso estaremos en silencio….contra la Violencia Machista todas las voces, todas juntas, en La Mancha nos queremos Vivas y libres!!!!!
MANIFIESTO
CONTRA LAS VIOLENCIAS MACHISTAS TODAS HABLAMOS CON UNA MISMA VOZ
Llega un año más el 25 de Noviembre, Día Internacional de la Eliminación de las violencias contra las mujeres. Un 25 de noviembre que no olvidaremos nunca. Marcado este año por una pandemia mundial que vino a descolocarnos las vidas y traernos una nueva crisis, una nueva situación que afrontar y superar, y por la que las mujeres, y sobre todo quienes están en riesgo de exclusión, estamos siendo una vez más especialmente afectadas.
El hecho de que haya una pandemia mundial no ha frenado la violencia que sufrimos a diario las mujeres. Para nosotras nunca hay tregua. En lo que va de año según feminicidio.net 80 mujeres han sido asesinadas. Según los datos oficiales han sido 41 a fecha 16 de noviembre. Las estadísticas oficiales siguen sin recoger todos los tipos de violencia contra las mujeres, conforme a lo establecido en el Convenio de Estambul, ratificado por España desde 2014. La violencia a las mujeres no sólo se da en el ámbito familiar o de pareja.
Exigimos a la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género el cumplimiento de dicho convenio y por lo tanto la recogida estadística de forma oficial de TODAS las víctimas de violencia machista.
Estamos indignadas con el horror de tantas y tantas hermanas confinadas en casa con sus maltratadores, quienes se han sentido impunes y reforzados en una situación que dificulta las relaciones fuera de la casa y vías de escape a sus víctimas. Según el Ministerio de Igualdad las consultas on line sobre violencia machista aumentaron un 586 % en abril respecto al mismo mes del año pasado y las llamadas al 016 aumentaron un 60 %.
También sufrimos con el aumento de consumo de pornografía infantil durante la pandemia, sufrimos cada vez que sale en las noticias que una mujer ha desaparecido o que un cuerpo asesinado ha sido hallado porque sabemos cómo va a terminar la historia. Nos sentimos engañadas por el sistema judicial viendo como el juicio contra el asesino de Cristina al igual que el de muchas otras mujeres, tuvo que repetirse y seguimos pidiendo justicia para ellas.
No sólo el 25 de noviembre, sino todo el año nos preguntamos cuántas mujeres en pisos clandestinos son obligadas a tener sexo a cambio de dinero. Nos preguntamos cuántas chicas ven controlados sus móviles y hábitos por sus parejas. Sabemos bien de la presión que esta sociedad patriarcal ejerce sobre nuestros cuerpos y por eso no nos sorprende que el 90% de las personas que sufren trastornos alimenticios seamos mujeres. Porque nosotras, porque todas, hemos pasado miedo alguna vez al ir solas por la calle o en el transporte público. Nos molesta enormemente que desde este 11 de noviembre las mujeres vayamos a “trabajar gratis” por la brecha salarial. Nos indigna que ser joven y mujer en este país sea sinónimo de penurias y precariedad vitalicia, porque 1 de cada 3 mujeres en esta franja de edad está en riesgo de pobreza.
No olvidamos la particularidad rural de nuestra región, donde la mayor parte de la población vive en localidades de menos de 20.000 habitantes en las que las formas de vida y costumbres difieren de las ciudades. La falta de recursos de protección o su desconocimiento, el nivel educativo, la dependencia económica con el maltratador así como el fácil etiquetado junto con el miedo a ser juzgadas ejercen una enorme presión emocional y psicológica en las víctimas, llegando a soportar situaciones de violencia durante larguísimos periodos de tiempo. Resulta urgente que la Administración dote de recursos a nuestros pueblos y que nosotras y nosotros a nivel individual desarrollemos conductas de sororidad y apoyo mutuo para que ninguna vecina sufra un infierno en vida o se torne en un desenlace sin vuelta atrás.
La lista no termina aquí, todo esto también es violencia y para acabar con ello trabajamos todo el año y alzamos la voz, cada 25 de noviembre. Este año de manera distinta.
Abandonar el machismo y abanderar el feminismo, esa es la única vía. Miramos atrás para caminar firmes hacia delante. Recordamos en este día a todas las hermanas que ya no están, las contabilizadas y las que no, para que sus nombres y sus historias resuenen en un futuro libre de violencias machistas.
Llegará el momento en el que no tenga que existir este día, pero mientras no cambie todo lo anteriormente dicho seguiremos luchando por nuestras hermanas.
No vamos a callarnos, contra la violencia machista todas hablamos con una misma voz .
¡POR LAS QUE ESTÁN, LAS QUE NO ESTÁN, LAS QUE PELIGRAN!