Ahí están, juntos, y además revueltos, el gobierno y sus “socios-oposición”, dos por el voto de uno, dándose por saco entre ellos ante un país que alucina con el espectáculo que se le brinda.
La traducción del Quijote directamente del español al quechua hace el número 70; la realizada al lunfardo argentino es la número 71.
Frente al “dinero sucio” que algunos obtienen con malas artes, el dinero que manejan las familias en este tiempo de pandemia está más “lavado” que nunca ya que circula entre geles, lejías, jabones y otros combinados hidroalcohólicos.
Los trapos sucios del gobierno se lavan en los pasillos del congreso.
El número de fallecidos de estos días, vísperas de vacunaciones masivas, está aumentando porque el bicho se ve perdido, y como cualquier desesperado ha decidido “morir matando” lo más que pueda
Las cuatro estaciones del 2020. Año del coronavirus: Primavera, verano, otoño e infierno.
El rito de las 12 uvas desde la Puerta del Sol, que este año será a palo seco, es decir, sin público que se atragante, data de 1897.
Uncionario: Empleado público que está siendo “untado” en mayor o menor cuantía.
Test de Rorschach: Las barbaridades que se pueden decir en respuesta a la pregunta ¿qué ves? son infinitas. Desde el que ve una chuleta porque tiene hambre al que asegura contemplar el fantasma de aquel antepasado del que le hablaron de niño.
El talón de Aquiles resultó ser un talón sin fondos; como el resto del talonario.
Para valorar la labor de los partidos políticos hay que medirlos a todos en el mismo trastero.
Cuando le preguntaban por las casas consistoriales se enfadaba: ¡No, señor! ¡aquí no tenemos! ¡aquí somos todos buena gente!
Mi amigo el poeta se ha inspirado esta vez en el título de uno de los libros de Francoise Sagan: ¡Buenos días, tristeza! / ¡buenos días, fracaso! / ¡buenos días, olvido! / ¡buenos días, llanto!
Ultraliguero: Complemento del vestir femenino que, como algunos coches deportivos, se adapta bien a las curvas.
Idiopendentista: Bobo solemne que cree que fuera de la ubre nacional viviría mejor cuando está archidemostrado que “la unión hace la fuerza”. Sirva de ejemplo la Unión Europea.
Cuando la pandemia acabe y desaparezcan las mascarillas de la faz de la tierra recuperaremos las sonrisas de nuestros seres cercanos, que en algunos casos ya ni recordamos cómo eran.
Unas comunidades permiten entrar y salir de ellas; otras, no. El toque de queda oscila entre las 22,00 horas y la una y media, y los grupos familiares serán de 6 hasta 10 personas, distinguiéndose en algunos casos entre extraños, allegados y empadronados en la comunidad. ¡Feliz Navidad dentro del caos!