Es el número de “reinecitos” en que se divide (iba a escribir se descompone, pero parece que de momento no del todo) se divide, decía, el reino de España. Diecisiete que según van cobrando importancia y asumiendo nuevas responsabilidades se tienen más ojeriza entre ellos por el supuesto trato discriminatorio que el gobierno dispensa a unos con respecto a otros.
Escribirte es amarte. Firmar lo escrito es amarte dos veces.
Rastrerópodos: Los que arrastran los pies al andar.
Aquellos encuentros amorosos en el jacuzzi hacían saltar olas de medio metro sobre los bordes de la piscina.
Botellenos: Los envases antes de empezar la fiesta.
Zoonosis: (una teoría). Transmisión del Covid 19 a algún animal (¿murciélago?) y de éste al hombre (y a la mujer, para que no se enfaden las feministas).
Gustáceo: Fruto de mar, blindado, de grato sabor al paladar sobre todo cuando se prepara a la plancha.
Ofidio: Animal bastante guarro que solo se cambia de camisa una vez al año. Lleva una vida arrastrada y no se le conoce ofidio ni benefidio.
Girófano: Sala de operaciones cuya mesa, giratoria, permite al cirujano tener a mano la cabeza y los pies del operando sin moverse del sitio.
Lo apruebe quien lo apruebe, cubrir con dinero público un dinero público malversado no deja de ser una nueva forma de malversación; es la malversación que se muerde la cola.
Pobredumbre: grupo numeroso de personas unidas por el denominador común de la pobreza. Se da en las colas del hambre.
Antiedad: Famoso ¿bolero? cuya letra a los mayores retrotrae a los años 60 en la voz de Nat King Cole.
Rastreroide: Astro abyecto, bajuno y de malas costumbres.
Godo: Rollizo, orondo, rebultado; que come mucho y se mueve poco.
Con mascarilla y sombrero ancho todos tenemos cierto parecido con alguno de los famosos hermanos Dalton.
Barcunación: Vacunar a la tripulación y pasajeros que viajan en un crucero.
Estrasto: Cualquier cosa o persona que no sirve para nada; o no se sabe para qué sirve o puede servir.
Leído en prensa (11.8): “ O la supresión...del mínimo común denominador”. Seguramente han querido decir que se suprimirá el mínimo común múltiplo (m.c.m.), que se estudia junto con el máximo común divisor (m.c.d.). No existe el mínimo común denominador, aunque sí se pueden reducir varios quebrados a un denominador común a todos ellos.