Hace unos días, un querido amigo, que sabe que soy de Alcázar de San Juan y que ejerzo de manera continua, me envió un artículo publicado en Hola.com que lleva por título «Un lugar de La Mancha donde dicen que nació Cervantes y se hace el mejor chocolate de España» y como subtítulo «Todos sabemos que Cervantes nació en Alcalá de Henares, en Madrid. Pero en Ciudad Real hay otra población que dice ser su cuna. De ella es, eso seguro, el Mejor Chocolatero de España 2025. Y en ella hay gigantes como los que acometió don Quijote.»
De momento ya me pareció un poco ofensivo y chulesco, pero decidí leerlo sin prejuicios y darle una oportunidad, ya que hablaba también de los éxitos de nuestro paisano Jesús Quirós, y todo el mundo puede tener un sesgo de realidad y luego ser objetivo, educado, respetuoso, imparcial y amante de la verdad. Pronto descubrí que quien firma el artículo, un tal Andrés Campos, carecía de todos los atributos que he señalado y que profundizaba en su escribir ofensivo, paternalista torticero y tóxico.
El artículo empieza por introducirnos en las muchas cualidades que tiene Alcázar de San Juan para ser visitada: su historia, su patrimonio, sus lagunas, su gastronomía… y sus gentes, esto no lo dice, pero lo añado yo.
El autor del artículo es sutil cuando ofende y arremete contra todo lo que, según él, va contra sus prejuicios y atacan su ignorancia. Nos dice que Nasarre encontró en la parroquia de Santa María de Alcázar de San Juan la partida de bautismo de Miguel de Cervantes pero que, como era de letras, no supo calcular y cotejar la fecha de nacimiento y la fecha de la batalla de Lepanto y añade que de ser cierto lo que en Alcázar se sostiene, no se hubiera conocido al ilustre autor de El Quijote como «manco de Lepanto» sino como manco de la peonza. Me da una increíble pereza tener que explicar a este «juntaletras» lo mucho que hay investigado y escrito sobre la edad de Miguel de Cervantes que avala su nacimiento y bautismo en Alcázar de San Juan.
Nos acusa a los alcazareños, este elemento escribiente, de echarle fantasía a lo que relatamos y a los datos que podemos aportar sobre la casa natal de Cervantes y sobre la Casa del Hidalgo. Y además nos acusa de vivir de ilusiones por afirmar que Cervantes nació en Alcázar de San Juan, cuando la única fantasía es la de afirmar que nació en una población madrileña que no puede identificar ni un solo paraje de los descritos en El Quijote, una población que no tiene ni un solo apellido Cervantes o Saavedra y que no puede afirmar, sin duda alguna, ni que la partida de bautismo sea auténtica ni que la casa fuera la natal de tan ilustre personaje.
A este señor le digo: ¡lee!, es una vacuna contra la ignorancia; si te identificas como periodista, te aconsejo que leas y estudies y llegarás a la conclusión de que no se puede afirmar sin ninguna duda razonable que Cervantes naciera o fuera bautizado en Alcalá de Henares. Porque esta hipótesis es tan probable como la defendida por los audaces temerarios que quieren hacerlo nacer en Cataluña o en Córdoba. Seamos serios, sometamos nuestras opiniones al estudio y al análisis de la ciencia y llegaremos a la única conclusión posible: que Cervantes nació y fue bautizado en Alcázar de San Juan. Y si no estás de acuerdo con esta afirmación, al menos no nos ofendas, no nos ridiculices, no nos faltes al respeto. Somos una Ciudad acogedora, hospitalaria, que nos gusta recibir a quien quiere visitarnos y agasajarles de la mejor manera posible, pero, también, tenemos nuestro orgullo y nuestro corazoncito y tú nos has ofendido y ridiculizado.
Y como lo nuestro no es el rencor, espero que vuelvas a ir a Alcázar de San Juan, que disfrutes de toda la ciudad y tengas una segunda oportunidad de ver, por ejemplo, la feria de los sabores, o la feria de la ciudad o cualquier otra fiesta en la que te resultará fácil hablar bien de nosotros y de nuestro patrimonio, sin ofender ni ridiculizar. Así lo espero y deseo.
EPIFANIO QUIRÓS TEJADO