Urge una ley que obligue a los políticos de cualquier rango a contestar “por imperativo legal” a lo que se les pregunte. Dicha ley debe contener un artículo que sancione con dureza tanto la callada por respuesta como los cerros de Úbeda.
Enfilado: Adepto a cualquier partido, secta o asociación al que se le tiene fila.
Fenificios: Las cosas buenas que nos trajeron los fenicios como el comercio y la moneda para comerciar.
Militonto: Afiliado a un partido político que piensa que va a poder hacer algo en él aparte de pagar las cuotas.
Nadie es capaz de predecir que se va a morir mañana pero hay alguien que sabe que mañana va a subir la luz, cuánto va a subir y a qué hora exacta marcará un nuevo récord histórico el precio del MWh.
Ebañista: Artesano de la madera que solo fabrica armarios, repisas y cornucopias para cuartos de baño.
Acoralado: Estar alguien rodeado por una colonia de corales.
Abalanza: Instrumento de precisión para pesar los méritos, reconocimientos, honores y lisonjas que una persona puede conseguir a lo largo de su vida.
Pangremia: Cuando la pandemia se ceba en un gremio determinado; por ejemplo los sanitarios, la hostelería, el ocio nocturno, y así.
El baile: Ya se puede bailar en las discotecas y ello puede ser la solución a los botellones multitudinarios en la vía pública donde se mezclan ideologías, prejuicios, racismo, xenofobia y alcohol. Hay que confiar en que el remedio no sea peor que la enfermedad y el baile en las discotecas no se convierta en un baile de san Vito colectivo.
Agrestividad: Cuando la violencia o el ataque se producen en el medio rural.
Adeptación: Afiliación a alguna secta o partido y manera de integrarse hasta convertirse en un buen sectario.
Salviduría: Redención de la Humanidad a través de la ciencia y el saber.
Pregunta: Si usted, lector, fuera una de las personas que recibirán un bono para aplicarlo a algo que tenga que ver con la cultura, ¿en qué lo gastaría?
En la conferencia de prensa del presidente de la Comunidad Autónoma de Cataluña (15.9) se retiró la bandera de España. Y ante la ausencia –también– de la bandera de la Unión Europea, ¿debemos entender que no solo no se sienten españoles sino tampoco europeos?