Esta pandemia, que nos pilló con el pie cambiado, sigue ofreciendo datos contradictorios: bajan los contagios e ingresos y, sin embargo, aumentan los fallecimientos.
Visto en TV (17.11): “Si Sánchez elije (sic) los socios radicales”. Estos errores se dan con frecuencia por lo que habría que recomendar a los responsables de las cintas informativas un cursillo acelerado de verbos irregulares.
Gobierno dividido (una de las partes confederadas, a la otra): ¿Quousque tandem...?
Risas y lágrimas: Nuestra risa es la que nos han transmitido nuestros antepasados, los monos. Pero ¿y el llanto? ¿lloran los monos? Parece que solo en determinadas ocasiones, y sin lágrimas. La acuosidad que a veces se observa en sus ojos cumple una función de higiene, que en ellos se produce de dentro afuera.
Dimitrir: No, no es un nombre ruso; es una errata de dimitir, un verbo que los políticos han eliminado de su vocabulario particular. Aquí no “dimitre” nadie. Hoy por ti, mañana por mí.
Mentiroso, desleal, miserable, sin vergüenza, demagogo y otros epítetos parecidos flotan en el ambiente político del país. Que cada cual se quede con el que le cuadre. Al parecer hay para todos.
Cosmopollita: Gallina joven realizando un vuelo orbital por el Cosmos.
Matonismo: Matar siempre al mismo muerto. En política se da con frecuencia.
Escribir –mejor o peor, allá cada cuál– es uno de los mayores goces del espíritu.
Se compró una isla en la parte más mediorinal del archipiélago.
Suposiciorio: Conjunto de suposiciones, o sea que no están comprobadas, que alguien quiere que nos las traguemos.
El poeta de campanario se sintió inspirado y le salió el poema: “Ni que manden las derechas/ ni que mande el comunismo/ siempre barren la basura/ los mismos”. (Todo mi respeto a ellos y a su trabajo, esencial y tan digno como cualquier otro).
Virus del Nilo Occidental: Casi le habíamos perdido la pista pero acabo de leer que ha seguido expandiéndose por España. El “pico” de la infección fue en septiembre, y en noviembre continúa el descenso a pesar de lo cual preocupan tres focos: dos en Sevilla, donde aparecieron los primeros casos y otro en Castellón, Comunidad Valenciana.
Visto y oído en TV (19.11) a un entrañable personaje político: “de esta pandemia cuyo efecto más mortal son los muertos...”
¿Comisión de la Verdad? Más urgente es la creación de una Agencia Estatal de Mentirología que denuncie las mentiras, bulos, fake news, argucias, zancadillas y enfrentamientos entre iguales, cuentos chinos, demagogia, chismes, calumnias y postureos en que chapotea a diario nuestra política de alto nivel.