AFORISMOS, GREGUERÍAS Y OTRAS ESCRITURAS

Coronavirus, suma y sigue

Por Raimundo Escribano

Pandemia, no; pandemónium.

Coronista: El que escribe corónicas sobre el corona (virus).

Coronoide o coronoideo: Cualquier cosa que se asemeje al corona (virus).

Con el jorobavirus ese como espada de Damocles, me muero de ganas de vivir.

No confíes plenamente en las medidas “generalistas” establecidas: Cuida te ipsum.

Cita previa: ¿No suena un poco ridículo pedir cita previa para comprar un tornillo en una ferretería?

Los supermercados están marcando el ritmo de nuestro vivir diario; y semanal.

No hay que exagerar ni pasarse con las medidas en la lucha contra la pandemia. Sería como matar virus a cañonazos.

Arroba (@): Signo más utilizado en el correo electrónico. Abarca lo masculino y lo femenino. Para mucha gente joven que desconoce su valor, en nuestra Mancha equivale a 11,5 kgs. (peso) y 16 litros= 8 azumbres (líquidos).

Lotería: Juego, ergo sum.

Termotrasto: Aparato que maneja las cuatro estaciones a su aire, y nos pasa del frío al calor en un santiamén.

La poesía es la música del sentimiento.

Osteopatía: Cuando la ciencia da en hueso.

Para las gentes sencillas, lo sobrenatural suele ser bastante lógico.

Cuero caballudo: Piel de la cabeza del caballo, hasta donde empiezan las crines.

¿Tenía razón Winston Churchill cuando dijo que “A los políticos españoles, el odio los envenena? ¿Seguiría pensando lo mismo hoy?

Visto en TV: “Benjamín Netanyahu acusado de cochecho” (¿Se les coló una c en la cinta, o se trata de una nueva figura delictiva?).

Un amigo mío, comunista “de toda la vida”, explicaba en una tertulia hace unos días: “Los únicos que pueden dar trabajo son los ricos. Recemos por que no desaparezcan”.

Monjiganga: Festejo en el que todo el mundo se disfraza de monja.

Oído en la radio: Un grupo de pastores se ofrece para conversar desde sus majadas con personas en confinamiento; algo muy de agradecer para restar monotonía al encierro. Lo que pasa es que podemos empezar hablando con los pastores y acabar hablando con las ovejas.

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