José María el Tempranillo robaba a las caravanas de los ricos en los asaltos con sus bandoleros en Sierra Morena, para repartir parte del botín con las familias más pobres de los pueblos más cercanos. Estos gestores de las eléctricas y los miembros de sus consejos de administración, hacen el agosto a costa de los consumidores, con guantes blancos y pajarita, para ellos y sus accionistas, pero no pasa nada...
Mientras, hay gente que tiene que comer frío y no tiene para calentarse en este crudo invierno, incluso sin techo; pero ellos no se sienten culpables y los más osados -que los hay- afirman sin pudor, que esa gente no estaría así si hubiese sido más previsora.
Conste que en esos consejos de administración, cuevas de Alí Babá, hay personajes de gran renombre, muy constitucionalistas, personajes de la cosa pública que han sido y son, con solo algunos defectillos. Personajes que, después de haberse desvelado por el bien común y defender los intereses de los ciudadanos, según ellos, entran a través de las puertas giratorias (que van de los Consejos de Ministros a los Consejos de esas Grandes Empresas)... La lista es larga y se me pueden escapar algunos nombres, incluso hombres de Estado y defensores de la Democracia, de la Constitución Española, de la no desarticulación de España (de esa España donde solo caben ellos y ellas, defensores a ultranza de la Monarquía, “algunos más de boquilla que por convencimiento”) y algún emérito, un poquito andorrero por las selvas cazando elefantes con una tal Corina... Los ciudadanos soportando las crisis económicas y la falta de empleo; y ellos, siempre los mismos, dando saltos de cama en cama ¡Eso Sí! A costa del generoso pueblo español.
Dirán los sabios de la cosa, por favor no saquemos las cosas de quicio, que el problema viene desde que han entrado los comunistas en el gobierno de coalición de Pedro Sánchez, ese socialista chulapón que de vez en cuando hace caso a quien no debe, pues cuando gobernaban los Felipe González, Aznar, Rajoy, Esperanza Aguirre en Madrid, Ibarra en Extremadura, Bono en CLM, Chaves en Andalucía y Puyol en Cataluña, todo iba de Cine.
El Emérito estaba en los altares, no robaba nadie, se cargaron el INSTITUTO NACIONAL de INDUSTRIA y nos quedábamos sin ella, pero aquí no pasaba nada; se pinchaba la burbuja inmobiliaria y aquí no pasaba nada; se privatizaban Telefónica, Tabacalera, Transmediterránea, la minería del Acero y el Carbón, los Altos Hornos, CAMPSA, Hunosa, Iberia, Seat, pero aquí no pasaba nada.
Ni tan siquiera con los ERES de Andalucía, los vertidos del Chapapote en Galicia, los chanchullos en las Comunidades de Madrid, de Valencia o de las Islas Baleares; incluso cuando un director de la Guardia Civil, más conocido por Roldan, robaba a manos llenas, aquí no pasaba nada... Ni tampoco cuando Rajoy hizo una la más dura de las reformas laborales, para cargarse los logros del Movimiento Obrero durante los últimos años de la Dictadura que llevo a temas tan sonrrojantes como el Proceso 1.001 y la Matanza de los Abogados de Atocha.
Todo atado y bien atado, porque la Monarquía lo consentía; y los mayordomos del poder también se beneficiaban haciéndose ricos muchos de ellos y ellas, al tiempo que enchufaban a los suyos a través de la Puertas Giratorias en los Consejos de Administración de las mismas empresas que ellos malvendían o privatizaban.
No hace falta dar nombres, ni de personas, ni de partidos, están en la mente de todos. Lo grave es que, a pesar de todo, la mayoría del pueblo español les sigue votando, aunque sean los principales autores de las mala situación económica, del desempleo y precariedad de salarios y de los derechos perdidos por obra y gracia de los gobiernos que hemos tenido en el Estado y en las Comunidades Autónomas ... Pero mira tú por dónde, PSOE y UNIDAS PODEMOS, después de tres Elecciones Generales y un parto difícil, después de los escándalos por meter la mano donde no debía cae el Gobierno de Rajoy, ese hombre inmutable como don Tancredo, y deja el Gobierno, en contra de su voluntad, tras una moción de censura.
Al PSOE de Sánchez no le quedaba más remedio que pactar un gobierno de coalición con Unidas Podemos, más difícil que un parto de sextillizos, porque los que habían estado en todos los guisos antes mencionados no querían, ni quieren, pues se pone muy difícil seguir disfrutando de la bicoca, enchufes y prebendas que da el poder oficial y extraoficial. Por eso querían y siguen queriendo un Gobierno de hecho o de Derecho, con el P.P., para seguir chupando de la teta. Cómo van a querer los Aznar, Rajoy, Esperanza Aguirre, Casado, Arrimadas, Felipe González, Guerra, Ibarra, Chaves, Bono, la Monarquía y sus validos a los comunistas e independentistas catalanes y vascos en el Gobierno, o apoyando tácitamente a estos, los poderes fácticos de España con VOX y algunos, no sabemos cuántos nostálgicos militares... Ni de coña quieren este gobierno, con sus MEDIDAS SOCIALES para los pobres y los trabajadores, de los que opinan que si lo están pasando mal, es por no haber estudiado y cogido buenos puestos.
Los culpables del atraco a mano armada del recibo de la luz tienen nombres y apellidos. Por mencionar a los más notables: Felipe González y José María Aznar, consejeros en las eléctricas que ellos privatizaron; como algunos de sus validos, por ejemplo, el señor Bono, ese señor tan simpático y bonachón, al que le han ido bien la política y los negocios porque a la cuarta pregunta parece que no está. El otro día precisamente ponía a caldo a Pablo Iglesias en la SEXTA NOCHE de los sábados... Otro que no quiere a los comunistas en el Gobierno, pues según algunos medios de comunicación que todavía se atreven a decir las cosas (en los demás la noticia no se difundió, no sé por qué) su hija, abogada de profesión como él, acababa de ficharaaaaaaar como letrada, nada más y nada menos que por ENDESA. ¿Ustedes creen que ese Señor va a ir a la Sexta a denunciar el abuso del precio del recibo de la luz? Ya pueden caer chuzos de punta, este señor y los antes aludidos no van a pasar frio, y les da igual el precio de la luz. El que no pueda pagar el recibo que llame cuanto antes a Pablo Iglesias y a Unidas Podemos, a ver si se les arregla el problema antes que los aduladores del poder político y real pongan a sus socios de Gobierno de patitas en la calle, que es lo que parece quieren.
Por eso es tan importante rescatar servicios de interés público privatizados, en el sector eléctrico, de los hidrocarburos, de transporte ferroviario, de la sanidad, del abastecimiento de agua, de las aerolíneas y de sectores básicos para que los ciudadanos y ciudadanas de este País, porque encima del lucro personal o colectivo, ha de prevalecer la garantía de los servicios esenciales, para que todos los ciudadanos independientemente de su condición social, tengan garantizada una vida digna, un trabajo no precario y una educación que les haga más iguales a los demás.
Eso no será posible si en los gobiernos, a cualquier nivel del Estado, no hay gobernantes y partidos progresistas, de izquierdas no hipotecados por las prebendas y corruptelas de los poderes económicos, por las amenazas de las cloacas del estado, de algunos sectores de la fuerzas armadas, de potentes sectores mediáticos y con el silencio cómplice de sectores importantes de la Iglesia, ¿Han dicho o denunciado algo sobre el abusivo precio del recibo de la luz, cuando millones de personas no pueden calentar sus hogares, ni pueden en ocasiones hacerse una comida caliente?
El peligro no es que Unidas Podemos esté en el Gobierno, eso es una garantía que muchos que sufren estas consecuencias deberían tener muy claro, y muchos más que estamos en condiciones más soportables y dignas. El peligro de que abusen y se perpetúen en el tiempo, es que vuelvan a los gobiernos, los que han estado siempre en las áreas del poder del Estado, en las Comunidades Aútonomas y en los Ayuntamientos de España, pero hay un refrán castellano muy sabio que dice "No hay más sordo que el que no quiere oír, ni más ciego que él no quiere ver".
El precio del recibo de la luz es un atraco a mano armada consentido y hay que cambiarlo SI o Si, porque es una injusticia humanitaria que no se debe consentir.