No hay cosa que dé más prestigio a las personas y a las organizaciones que ser leales, a una idea, a unos principios, a una amistad, a un compromiso con una causa, a tu pareja, amigas/as, compañeros, familiares, socios, vecinos, etc.
La campaña de acoso y derribo al Ministro Alberto Garzón, tergiversando unas declaraciones sobre las Macogranjas y la calidad de la carne de los animales que en ellas se crian, las condiciones de estabulación y otras circunstancias, así como los perjuicios que se producen en este tipo de explotaciones respecto a la contaminación de los suelos, los acuíferos, efectos invernadero, son algo que cada día que pasa tiene mayor rechazo entre consumidores y las vecinas y vecinos de los términos muncipales donde están ubicadas.
Están intentado eliminar al mensajero, y lo que han conseguido hasta ahora quienes no dejan de intentarlo, están consiguiendo justamente lo contrario.
La batalla de la opinión pública la está ganando el ministro Garzón con la verdad por delante. A ver qué Ayuntamiento o Comunidad Autónoma se atreve a autorizar la creación de nuevas Macrogranjas o ampliar las existentes.
La firmeza de Garzón en sus convicciones, cuando le están lloviendo chuzos de punta por tierra, mar y aire, está ganando cada día más complicidad entre la ciudadanía, los pequeños y medianos ganaderos se están dando cuenta que esta posición de firmeza ante los dueños de las grandes industrias cárnicas y superficies comerciales, les beneficia.
La reunión con representantes de pequeños y medianos ganaderos ha sido una buena señal sobre lo que estoy exponiendo.
La propuesta que éstos le hicieron de etiquetar la procedencia y la calidad de las carnes de vacunos, de cerdo, de granjas avícolas y de toda la industria cárnica es todo un acierto, que tiene que defender a capa y espada en el Consejo de Ministras y Ministros, en el Parlamento y en los medios de comunicación, para que seamos los consumidores quienes decidamos a la hora de la compra qué tipo de industria cárnica queremos, a lo mejor comemos menos productos cárnicos pero de mayor calidad, como aconsejan los médicos en su mayoría. No creo que sean todos de Unidas Podemos o parientes cercanos al Ministro.
El empeño de poderosos grupos de presión en la crianza y la elaboración de los productos cárnicos de inferior calidad hace pensar hasta que punto hay gente dispuesta a ganar dinero sin tener en cuenta que esto no se debe hacer a costa de lo que sea. Todo no vale, mejor dicho, no debería valer.
Por lo tanto Garzón está haciendo lo que debe y para lo que se le ha elegido, y es hacer ver que el Gobierno de España hizo bien cuando creó ese Ministerio que mucha gente lo menospreciaba.
Ahora cabe preguntarse si los que le están atacando, están haciendo lo que la ciudadanía esperamos de ellos, es decir, política de Estado, o tal vez solo de su partido, lo único que les preocupan son los votos, para mantener su posición de privilegio en las Instituciones del Estado, por encima de velar por los intereses de los ciudadanos, como en este caso están haciendo con descaro y total desvergüenza, cuando no hace tanto tiempo, estaban en contra de las Macrogranjas y hoy dicen lo contrario por un puñado de votos, importándoles poco o nada la calidad de lo que pagamos y comemos.
No vale todo o al menos no debería valer, no se puede meter a todos los ganaderos en el mismo saco y en el mismo discurso, porque eso es una falsedad interesada.
Las grandes explotaciones en la ganadería, la producción de carne y de lácteos, la agricultura, la pesca, el comercio, beneficia al más poderoso y siempre perjudica al pequeño y mediano productor y consumidor, la crisis del Covid 19, lo está poniendo en evidencia. De ahí viene el dicho Popular, que el pez gordo se come al chico.
Los pequeños ganaderos lo están viendo en los precios y crianza de animales, en la producción de leche están sufriendo como venden la leche por debajo del precio de coste de producción, a quienes les vienen sometiendo los grandes fabricantes de productos lácteos y la comercialización de la leche y como los tratan las cadenas de las superficies comerciales, eso es un escándalo, así se entiende que mientras estos aunque trabajen de sol a sol, se arruinan, pierden su medio de trabajo y de vida, mientras vemos como se hacen las fortunas más grandes de esta Región y de España, eso lo consiguen apretando las clavijas a productores y consumidores.
En sectores como el del vino, comercio, pequeños agricultores, hortelanos, dueños de empresas de transporte que funcionan como autónomos les pasa lo mismo, la Pandemia está demostrando que estos profesionales son un pilar esencial de la económia y del empleo en España.
Por eso los chupa sangres de siempre y sus palmeros, dueños de los grandes medios de comunicación, y los grupos políticos que hacen y permiten estas cosas, enseguida que alguien con firmeza y convicción defiende al eslabón más débil de la cadena alimentaria salen a lincharlos sin piedad.
En este caso es lamentable ver a los que dicen defender lo uno y lo contrario a la vez. Eso es hipocresía, falsedad y falta de lealtad con el socio de Gobierno, en el caso que nos ocupa contra los miembros del Gobierno de Unidas Podemos.
Los que peinamos canas y el cogote se nos está quedando como una bola de billar, sabemos que durante los últimos 42 años de democracia que esto no es nuevo, ni nos pilla por sorpresa por desgracia para los más vulnerables.
Más recientes son las declaraciones del Pte. Del Gobierno, cuando formar gobierno con Unidas Podemos le quitaba el sueño, forzó unas nuevas elecciones y el tiro le salió por la culata y tuvo que aceptar el Gobierno de Coalición antes que pactar con el P.P., como le pedían barones de su partido, entre los que estaban Felipe Gonzalez, Lamban, Bono, Page, etc, por eso a la mínima ya está cantando la traviata, en esta ocasión como en otras no iban a ser menos.
La lealtad entre socios es fundamental, como en cualquier ámbito de nuestra vidas, porque si no quien gana es el enem,igo de clase, la derechona pura y dura y quienes la sostienen, que siguen defendiendo lo de siempre que es llevarse el gato al agua que no es otra cosa que defender sus privilegios ante los derechos de la inmensa Mayoría de la ciudadanía, porque ricos de verdad, no hay tantos, por eso no se les debería hacer el caldo gordo, por lo tanto los trabajadores y pensionistas en su mayoría, las fuerzas políticas de Izquierda y las progresistas debemos ser consecuentes con nuestra causa y ser leales entre nosotros porque bastantes y poderosos enemigos tenernos ya.
La crisis de las macrogranjas la está ganando la opinión pública, la calidad de lo que debemos comer, la España vaciada que vive de los productos del Campo, los grupos ecologistas, el Ministro de Consumo y su Ministerio se están consolidando ante la ciudadanía, la Vicepresidenta Yolanda Díaz, gana enteros como mujer de Estado, esto les pone muy nerviosos porque no contaban con ello.
Joaquín Arias Abengozar.