LAS COSAS CLARAS

¡¡No a la guerra ni a las guerras, sí a la Paz!!

Por Joaquín Arias Abengózar

No a las guerras, ni a los canallas que las provocan.

No a las invasiones de unos países a otros.

No a la política de bloques, geoestratégicos, económicos bastardos, militares y la industria de la guerra, el bulo y la mentira.

No a los asentamientos judíos en Palestina, ni otros lugares del mundo.

No a la manipulación, la mentira que sirve para justificar lo injustificable como está ocurriendo en Ucrania y en otros muchos pueblos y estados de nuestro planeta, de los que no tenemos noticias ni imágenes porque no interesa a quien maneja el capital y la poderosa industria de la información y la manipulación.

     

 Putin y su gobierno son unos indeseables, pero no es el único dictador y criminal de guerra, hay muchos más por desgracia que no se denuncian porque no interesa, pero que son tan impresentables como él.

      

En las guerras siempre ganan y pierden los mismos, los oligarcas que defienden sus negocios y sus intereses a costa de los pueblos que lo único que tienen son sus manos, su inteligencia y esfuerzo de su dedicación y trabajo para vivir dignamente y en muchos casos ni eso, a pesar de duras jornadas con salarios y condiciones sociales muy precarias.

      

En las guerras ganan siempre la hipocresía y la mentira a costa de los que mueren, sufren y padecen la forma irracional de resolver los conflictos entre seres civilizados o que se les supone como tal.

      

Recordar aquí y ahora lo que supone a quienes padecen esas situaciones, de hambruna, muertes provocadas con conocimiento de las desgracias que ello conlleva, eso no tiene nombre.

      

Cuando se ve a mujeres, niños y ancianos partir de su tierra hacia lo desconocido, sin medios para sobrevivir en tierras lejanas que no se conocen a merced sobre todo mujeres, niñas y niños de mafias sin  escrúpulos que son tan peligrosas, si cabe, como los misiles de los invasores de su tierra, es terrible.

      

Esta guerra, como todas las guerras, son injustificables siempre, independientemente de quienes las provocan y de quien se mete en donde no les llaman, como en el caso que nos ocupa.

      

La mayoría de los ciudadanos rusos y ucranianos tienen más cosas que les unen que les separan, no así a sus dirigentes, gobernantes y oligarcas patrios, que financian éste y otros conflictos bélicos.

      

Sin dudar en este caso quien es el invasor y el agresor a ojos de todo el mundo, no soy tan cándido como para defender a los que han provocado esta situación y el porqué lo hacen, en este conflicto y en todos los que se han producido a lo de la historia y los que seguirán  sucediendo.

      

EE. UU. No son los buenos de esta película ni de otras, todos sabemos lo que pretenden y lo que provoca su ambición económica, geoestratégica, y militar, y ahí no están como el buen Samaritano, vamos que no son Sor Teresa de Calcuta, Mahatma Gandhi, Nelson Mandela o Martin Luther Quin.

Ellos defienden sus intereses más bien bastardos, tanto o más que los de Putin y su Gobierno. Su estrategia está clara como el agua, sumar más miembros europeos y asiáticos a  la OTAN, como lo hace en Latinoamérica o en los Países Árabes y Africanos. 

Las ansias de Putin y su gobierno de reeditar  otro imperio mezcla  del Zarismo y la URRS, pero sin comunistas, bolcheviques, partisanos o Trotskistas, porque Putin y su partido Rusia Unida, son defensores del capitalismo sin libertades, es decir tan fascistas como el Gobierno Ucraniano,  pues dicen que hace algunos años, una facción importante del mismo quemó a varios sindicalista vivos en la casa de los sindicatos porque eran prorrusos, aunque en tiempos de guerra estas informaciones se deberían constatar porque la falsa información es parte para justificar lo injustificable.

Sin embargo, la mayoría de ciudadanos de a pie de los pueblos rusos y ucranianos siguen deseando ser  libres como los demás pueblos y regiones del mundo.

Quiero terminar este artículo diciendo que observemos lo que pasa en otros países antes y ahora, donde los EE.UU. y la OTAN, consienten y en muchos casos apoyan e inducen golpes de Estado en Latinoamérica,  como el derrocamiento de Salvador Allende en Chile a manos de un criminal como Pinochet, lo que está haciendo Israel ocupando territorios Palestinos con total impunidad, o lo que acaba de hacer Pedro Sánchez, con respecto a la autodeterminación del Sahara Occidental, plegándose a los intereses del Monarca marroquí y de los EE.UU,  que es un tirano de su pueblo que de demócrata no tiene nada, incluso hermano decía el famoso Rey Emérito de él y de España, yo diría otra cosa… que me la callo por respeto a este Semanario y a quienes lo leen.

Por último me alegro del comportamiento del pueblo español a los ciudadanos ucranianos que piden apoyo en horas tan difíciles, pero por favor con el mismo criterio humano, deberían desaparecer las concertinas españolas en las ciudades sureñas de nuestro País, y mayor comprensión a las personas que llegar a las costas de los pueblos y ciudades del Mediterráneo, huyendo del hambre, la miseria y de personajes tan siniestros como muchos de los mandatarios de los países africanos y que tienen el apoyo de EE.UU., y de la OTAN, pues la hipocresía no es buena compañera de viaje.

Joaquín Arias Abengozar.

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