DIÁLOGOS CON DON MIGUEL

¡¡Padre Jesús Nazareno, sálvalo!!

Por Andrés Manzaneque

¡Jesús, tu eres todo amor, salva a mi amigo!

-Don Miguel- dice Tejada a su paciente preferido- Cada año llega la Semana Santa para disfrutar en compañia de familiares y amigos, aunque este año se presenta un poco más triste y dolorosa,sin procesiones.

    Un amigo mío tiene Alzheimer, la enfermedad del olvido... ¿Se acordará de que estamos en Semana Santa?

-Debes querer mucho a esa persona, para acordarte de él con tanto entusiamo y preocupación- contesta don Miguel un poco celosillo.

-Es una persona muy especial, don Miguel, y muy importante para nuestra ciudad; pero se le olvidan las cosas, sobre todo en momentos de desaliento, debilidad, angustia...

-Todos tenemos momentos de debilidad, somos pobres hombres repletos de defectos. No somos seres angélicos, tenemos necesidad de comprensión, de aliento y perdón... Aunque tengamos memoria y no padezcamos esa enfermedad del olvido... Y a veces quisiéramos borrar algunas cosas de nuestra cabeza- dice don Miguel.

-Por eso, y especialmente en Semana Santa, debemos practicar esos valores y ofrecerlos a Jesús -contesta Tejada pensando de nuevo en su amigo- ¿Se acordará mi amigo de cumplir?

-A nuestro Padre Jesús Nazareno -dice don Miguel- muchos lo conocen solo de nombre, pocos lo tienen como un buen amigo. Él quiere salvar al hombre del mal... y salvará a tu aigo. él ama a los pobres y atiende a los necesitados; se enfada solo con los hipócritos, con lo ricos que se creen perfectos. Jesús es amor.

-Mi amigo quiere a Jesús más de lo que es capaz de entender. Tiene la costumbre de ir todos los viernes a la iglesia de la Trinidad a rezar... ¿Salvará Jesús a mi amigo?

-La Semana Santa trae días tristes, pero también momentos de alegría. Si tu amigo no recuerda esto trataremos de recordárselo, aunque sea rezando desde nuestras casas. Para eso estamos los amigos, los que lo quieren, para sacarlo, pasearlo y acompañar a disfrutar la vida. Son fiestas de recogimiento, dedicaci´n, culto y entusiasmo; días para deleitarse con la fe, en familia, desde casa, rezando en silencio con humildad... pero reponiendo también las fuerzas a base de torrijas... ¿Se acordará mi amigo de la Semana Santa? Se acordará de las torrijas? Qué pena. Señor, dale luz, oxigena sus neuronas y haz que pase con todo nosotros una buena Semana Santa, aunque sea sin procesiones.

-Si tu amigo es muy devoto de Jesús, seguro que al verlo en la iglesia algo recuerda, aunque tenga Alzheimer. Seguro que la Semana Santa le viene bien, y Jesús le ayuda a recordar.

-Qué imprevisible es la vida humana- dice Tejada- antaño nuestro amigo con todos sus sentidos dispuestos... Hoy, con enormes lagunas en su memoria, con grandes despistes, unas veces alegre viendo el lado bueno de las cosas y otros muy triste, olvidadizo... Ahora parece contento porque ha encontrado amigos que lo ayudan, que lo queremos y le damos confianza, cariño y seguridad. Decía un gran médico slamantino "Los enfermos no temen a la muerte, sino a la media muerte".

¡Padre Jesús Nazareno, concédele a nuestro amigo la luz que tanto merece!

Paisanos y visitantes, feliz Semana Santa... Aunque sea con covid y sin procesiones.

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