Parte de nuestra memoria democrática se marcha

Por Ángel Marchante Ortega

Hace no mucho tiempo se nos iba Emilio Fernández Agraz, el primer alcalde democrático de la transición que tuvo nuestra localidad. Ahora nos deja otro importante protagonista que lideró la corporación local desde el 1987 hasta 1995, Anastasio López.

El hospital, la principal apuesta de Anastasio y todos y todas los que les rodeaban, alternativa certera para sacar a flote Alcázar tras la caída de Renfe, está pasando precisamente ahora por una de sus pruebas de fuego. Seguro  que ahora saldremos adelante, luchando igual que hicieron aquellas personas que nos representaron durante aquellos años por sacar adelante ese proyecto de hospital comarcal.

Con motivo del trabajo de documentación oral de todos y todas los concejales para el libro XXX años de Ayuntamiento democrático, tuve la oportunidad de entrevistarle hace años y aún tengo presente que guardaba un buen recuerdo de mi abuelo Marcelo. Ambos tenían un gesto común: mostrar el primer carné de la agrupación socialista en Alcázar que en la clandestinidad habían fundado y cuyos números estaban entre los primeros. Un gesto del que se enorgullecían notablemente como constructores de la democracia en Alcázar.

Hay ciertos momentos en la vida en las que el trabajo de joven historiador toma cierta relevancia y, sin duda, haberle tomado testimonio hace ya años nos permite guardarlo en nuestra memoria y en el de nuestra localidad como una fuente histórica de valor, hoy, incalculable.

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