Sin pena ni gloria

Raimundo Escribano, escritor

Se cumplieron 50 años del premio de poesía “Pastora Marcela” de Campo de  Criptana y como ya ocurrió cuando las bodas de plata, ha sido un cumpleaños huérfano, como de padre desconocido, y la efeméride ha sido ignorada por completo en los ambientes literarios no digo ya españoles, ni siquiera en la región se tuvo noticia de ello. Han pasado sin pena ni gloria las bodas de oro a pesar de que el premio ya forma parte de la historia de nuestro pueblo y de su bagaje cultural en pie de igualdad con los certámenes que ya crecían y se celebraban a bombo y platillo por los pueblos aledaños, y los que vendrían después al socaire del nuestro.

Pero para su puesta a punto en 1971 muchas personas se movilizaron y comprometieron  (algunas ya no están entre nosotros) y es por ello que quien esto escribe, que tuvo que ver con su creación, se siente llamado a reavivar la memoria de algunos olvidadizos.

Era titular de la Alcaldía Antonio López-Casero y presidía la Comisión de Fiestas Rafael Calonge Campos. Una de sus vocalías estaba a cargo de Cecilio Muñoz a quien por razón de proximidad me dirigí primeramente. Los tres citados acogieron la idea con interés y presentaron la propuesta a la Corporación, que la aprobó y dotó económicamente.

Desde Ciudad Real nos movilizamos una parte del Grupo Literario Guadiana que con la revista Manxa se  reconocería con el tiempo como “lo más serio, significativo y duradero de la actividad literaria en la región frente al paisaje vacío de aquellos años” en frase de un conocido escritor y crítico literario. Redactamos las bases y aportamos listados para su envío ocupándonos de todos los detalles de la convocatoria. También intervinieron varios miembros del Instituto de Estudios Manchegos (CSIC) ostentando la presidencia del jurado don José Luis Barreda Treviño, poeta y escritor, a la sazón jefe de la Sección de Bellas Artes del citado Instituto. Formaron también el jurado la escritora Ana Moyano, Daniel Céspedes Navas, presidente de la Comisión de Cultura del Ayuntamiento de Ciudad Real y Cecilio López Pastor, periodista y escritor. El trofeo fue realizado por Francisco Valbuena y tuve el honor de ser el primer mantenedor del acto literario, cometido que habría de repetir en otras ocasiones posteriores. En aquella primera edición los premios fueron a parar al palentino Andrés Quintanilla Buey, al ciudadrealeño Julián Márquez Rodríguez y al gaditano Manuel Fernández Vaca. Norte, Centro y Sur de la mejor lírica española se dieron cita ese año en el paisaje abierto de nuestra Villa. 

Lástima que el 50 aniversario del ya importante e internacional premio “Pastora Marcela” haya pasado desapercibido. Qué menos que dejar aquí los nombres de quienes en el pleno ferragosto manchego, contra reloj y muchos desde la distancia, lo hicieron posible.

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