Mira, Laura, el espejo que la luna,
Disfrazada con capa y con sombrero,
Te ha dejado de parte de tu abuelo,
Sigilosa, en la almohada de la cuna.
Desde el fondo sonríe la figura
De Santiago que agita un sonajero.
Trae un beso, un bastón de caramelo,
Un soneto, la sombra de su altura,
Un paseo por la feria de poeta,
Una llama de amor, una caricia
Escondida en las manos de María,
como guardan sus ojos tu belleza,
su corazón los versos que escribía,
el rescoldo que aún dura de su vida
Paco Morata 10/2021