Antaño, cuando no había hospitales en Alcázar de San Juan, los tratamientos a los pacientes de las enfermedades de toda clase se hacían en los domicilios: catarros, gripes, heridas, sondas, goteros, curas, etcétera.
Hogaño, afortunadamente, en nuestra ciudad contamos con el Hospital La Mancha Centro para cubrir todas las necesidades que puedan surgir, tanto en Alcázar como los pueblos de alrededor... Se comenta y sabemos que los médicos y especialistas de este centro son grandes profesionales con un enorme prestigio que hacen verdaderos milagros con los pacientes:
Ciegos que cobran la vista
Cojos que pueden andar
Enfermos que cobran vida
Sanitarios...¡Qué maravilla !
Aunque la pandemia va evolucionando, el coronavirus sigue saturando de enfermos las instituciones hospitalarias. Y hemos pasado meses en los que apenas quedaban camas vacías para otras dolencias.
Los Cuidados Intensivos, en estos casos, están siendo necesarios con especial frecuencia; pero también siguen haciendo falta para pacientes que se están recuperando de otras enfermedades, por ejemplo, de un infarto de miocardio o de alguna cirugía mayor, pacientes en estado de shock con insuficiencia renal, o accidentados con traumatismos múltiples...
Una Unidad de Cuidados Intensivos dispone de equipos especializados, de médicos, enfermeros, auxiliares... y de toda clase de instrumental para salvar vidas (esfigmomanómetro automático, desfibrilador, respirador, electrocardiógrafo, goteo intravenoso, bolsa de orina y unidad de comunicación, entre otros), los cuales permiten conocer y transmitir la situación del paciente a una estación de control en todo momento. En la UCI, se lleva a cabo una vigilancia minuciosa de la situación de los pacientes graves, para así tratar de inmediato cualquier empeoramiento.
Pero con el coronavirus, la UCI ha estado saturada de enfermos mayores (y no tan mayores); y los sanitarios trabajan pertrechados con equipos propios de astronautas para no contagiarse ni contagiar.
En esta pandemia, he visto desfilar a muchos pacientes, mayores como yo, enfermos de coronavirus, camino del más allá... Soy de los pocos que se han salvado... Pero no quiero dejarme llevar por las lamentaciones. No quiero hundirme en el abismo. Los pensamientos oscuros siguen atrayendo hacia mí nuevas miserias... Debo vivir el hoy. No puedo cambiar los acontecimientos. Quiero dejar un resquicio para los recuerdos hermosos.
¿Qué tengo hoy de bueno? La familia, los amigos, comida, bebida, el sol en el cielo... Y sobre todo... ¡¡Sigo vivo !! ¿Cómo no voy a estar contento?