Después de que el ministro Óscar Puente descartara en el Senado que la línea Madrid – Jaén vaya a contar con parada en Castilla–La Mancha “no podemos más que denunciar que se está cometiendo una injusticia con este territorio”, asegura el sindicato. Optar por el denominado “bypass de Montoro”, por motivos técnicos, “es una amenaza al desarrollo económico de la zona”.
Asegura el sindicato que el trazado, que ahora se desestima, se planificó en 2001 y durante años ha estado sometido a diferentes estudios que no han hecho sino retrasar una ejecución que ahora da la espalda a la comarca de La Mancha, tan necesitada de impulso ferroviario. "Se nos niega la alta velocidad, pero tampoco se mejora la línea convencional pese a ser la zona uno de los principales motores económicos de la provincia de Ciudad Real".
Este tren no puede pasar de largo por Alcázar de San Juan, un importante núcleo vinculado históricamente al ferrocarril que es parte de su identidad. La otra alternativa supondría una pérdida de oportunidades y no respondería a la necesidad de vertebración del territorio. CCOO, al igual que la Plataforma en Defensa del Ferrocarril Centro Mancha, cree que el desarrollo del tramo Mora – Alcázar y la mejora de las conexiones ferroviarias como Madridejos – Consuegra y Mora – Orgaz permitirían articular una red más eficiente y conectar mejor estos núcleos a los que se suman Manzanares y Valdepeñas.
Comisiones Obreras va a mantener un posicionamiento firme en este sentido apoyando las iniciativas que la sociedad civil y el resto de instituciones tengan a bien consensuar para evitar que el centro de La Mancha pierda peso estratégico y vea frenado su desarrollo.