Viajar al extranjero es cada vez más sencillo gracias a internet. Reservas online, mapas, redes sociales, banca digital o aplicaciones de transporte forman parte del día a día de cualquier viaje. Sin embargo, muchas personas siguen cometiendo errores digitales que pueden poner en riesgo su privacidad o sus datos personales mientras están fuera de casa.
La mayoría de estos fallos ocurren por desconocimiento o por exceso de confianza. A continuación, repasamos algunos de los errores más comunes y cómo evitarlos para navegar con más seguridad durante un viaje.
Conectarse a cualquier red Wi-Fi pública
Uno de los errores más habituales es conectarse automáticamente a cualquier red Wi-Fi gratuita disponible en aeropuertos, hoteles, cafeterías o estaciones.
Aunque estas redes son muy cómodas, no siempre son seguras. En algunos casos, terceros pueden interceptar parte de la información que circula por la conexión, especialmente si se trata de redes abiertas sin protección adecuada.
Lo más recomendable es evitar acceder a cuentas sensibles, como banca online o correos importantes, mientras se utiliza una red pública. Algunas personas también utilizan una VPN cuando se conectan a este tipo de redes para añadir una capa extra de privacidad y proteger mejor sus datos durante la navegación.
No revisar los costes de datos móviles
Otro error muy frecuente ocurre al utilizar datos móviles en el extranjero sin revisar previamente las tarifas del operador.
Dependiendo del país, el roaming puede generar costes muy elevados en muy poco tiempo, especialmente al usar aplicaciones de mapas, vídeos o redes sociales.
Antes de viajar conviene comprobar las condiciones de la tarifa móvil y valorar alternativas como tarjetas SIM locales o eSIM internacionales. También es recomendable limitar las actualizaciones automáticas y el uso de aplicaciones que consumen muchos datos en segundo plano.
Compartir demasiada información en redes sociales
Cuando se viaja, es normal querer compartir fotos y experiencias en tiempo real. Sin embargo, publicar demasiada información también puede convertirse en un problema.
Muchas personas muestran constantemente su ubicación exacta, el hotel donde se alojan o incluso cuánto tiempo estarán fuera de casa. Esta información puede ser utilizada por terceros con malas intenciones.
Una buena práctica es evitar compartir datos demasiado específicos mientras se está viajando y revisar quién puede ver las publicaciones en redes sociales.
Acceder a cuentas importantes desde dispositivos ajenos
En algunos viajes surge la necesidad de utilizar ordenadores públicos en hoteles, bibliotecas o cibercafés. Aunque pueden resultar útiles en una emergencia, acceder desde ellos a cuentas personales puede ser arriesgado.
Nunca se sabe si esos dispositivos cuentan con programas maliciosos o si almacenan información de sesiones anteriores.
Siempre que sea posible, lo ideal es utilizar dispositivos propios. Si no queda más remedio, conviene cerrar todas las sesiones correctamente y evitar guardar contraseñas en el navegador.
Descuidar la seguridad del móvil
El smartphone suele contener una enorme cantidad de información personal: cuentas bancarias, correos, fotografías, documentos y aplicaciones de pago.
Perder el móvil durante un viaje o sufrir un robo puede convertirse en un problema importante si el dispositivo no está bien protegido.
Por eso es recomendable utilizar un código de desbloqueo seguro, activar funciones de localización y mantener el sistema actualizado. También es útil hacer una copia de seguridad antes de viajar para evitar perder información importante.
Conclusión
Internet facilita enormemente cualquier viaje, pero también implica ciertos riesgos si no se utiliza con precaución. Conectarse a redes inseguras, compartir demasiada información o descuidar la protección del móvil son errores bastante comunes cuando se viaja al extranjero.
La buena noticia es que la mayoría de estos problemas pueden evitarse con hábitos sencillos y un poco más de atención. Revisar la seguridad de las conexiones, proteger los dispositivos y ser más consciente de la información que compartimos online ayuda a disfrutar del viaje con mucha más tranquilidad.