Alcázar de San Juan se ha sumado este martes a la conmemoración del Día Nacional del Daño Cerebral Adquirido (DCA), que se conmemora el día 26 de octubre, con una mesa informativa y un acto celebrado en la calle Emilio Castelar, donde se ha procedido a la lectura del manifiesto “30 años construyendo dignidad”, elaborado por la Federación Española de Daño Cerebral.
El encuentro ha contado con la presencia de la concejala de Servicios Sociales, Patricia Benito, junto a representantes de la Asociación de Daño Cerebral Sobrevenido de Castilla-La Mancha (ADACE CLM), personas afectadas y familiares, que se han unido para dar visibilidad a esta realidad que afecta en España a medio millón de personas.
Durante la lectura, se ha subrayado la importancia de reconocer los derechos y necesidades de las personas con daño cerebral adquirido y de mejorar la atención sanitaria y social desde el primer momento del diagnóstico. El manifiesto, que conmemora el 30º aniversario de la Federación Española de Daño Cerebral, reivindica la puesta en marcha de un Plan Nacional de Atención al DCA, la creación de un código diagnóstico específico y la elaboración de un censo estatal que refleje la magnitud real de esta discapacidad.
Asimismo, el texto hace hincapié en la necesidad de una atención integral, inclusiva y universal, adaptada a la diversidad de situaciones, desde los menores con DCA infantil hasta las personas más gravemente afectadas o en situación de vulnerabilidad.
La concejala Patricia Benito ha reafirmado el compromiso del Ayuntamiento de Alcázar de San Juan con la igualdad de oportunidades y la inclusión social, destacando el papel fundamental de ADACE CLM en el acompañamiento, rehabilitación y defensa de los derechos de las personas con daño cerebral adquirido y sus familias.
ADACE Castilla-La Mancha cuenta con una sede en Alcázar de San Juan, ubicada en el Centro Cívico (Plaza de España, s/n), donde ofrece apoyo, información y atención personalizada a las personas afectadas y a sus allegados.
El acto ha servido para recordar que la lucha por la dignidad, la visibilidad y los derechos de las personas con daño cerebral adquirido sigue siendo una tarea compartida por toda la sociedad.