El padre franciscano Juan Antonio Llorente, de 76 años de edad y natural del pueblo murciano de Cehegín, ha fallecido esta tarde tras permanecer en estado crítico en la UCI del hospital clínico de Valencia, después de ser apaleado por un perturbado el pasado sábado, junto a otros tres frailes, cuando se encontraban descansando en sus habitaciones del monasterio Santo Espíritu de Gilet (Valencia). Este fraile, según ha podido saber elsemanaldelamancha.com, permaneció casi durante una década al servicio de la iglesia en el convento franciscano de Alcázar de San Juan.
De los cuatro religiosos heridos, Fray Juan Antonio es el que sufrió lesiones de mayor gravedad, por las que ha permanecido tres días en estado crítico en la UCI del hospital, tras sufrir un traumatismo craneoencefálico severo. Incluso se llegó a confirmar su fallecimiento ayer domingo desde el Arzobispado de Valencia e incluso desde la Guardia Civil, dada la gravedad de sus lesiones.
HACE APENAS UNOS MINUTOS NOS LLEGA LA NOTICIA DE SU FALLECIMIENTO
El padre Luis Pérez, superior del convento de San Francisco en Alcázar de San Juan, lamenta enormemente tan trágico suceso y explica que fray Juan Antonio ha formado parte de los franciscanos en nuestro municipio prácticamente durante toda una década. Recuerda que se marchó de Alcázar en el año 2020, después de comenzar la pandemia; y aunque no puede precisar con exactitud cuántos años pasó en este convento, asegura que al menos estuvo 8 o 9 años. "Era un franciscano muy querido por todos que siempre estaba haciendo cosas y muy devoto de todas las Vírgenes, tanto que puso en marcha una Asociación Nacional de Amigos de la Virgen en la que consiguió muchos socios... Asistía a reuniones, organizaba excursiones y tenía una gran afición por la fotografía... Recuerdo que siempre hacía fotografías de todo, en misa y fuera de ella", relata el padre Luis.
Un paso por Alcázar de San Juan que dejó huella en la comunidad franciscana, cuyos miembros, religiosos y seglares, lamentan con gran dolor su pérdida y rezan, después de conocerse hace unos minutos su fallecimiento, por el descanso eterno de su alma.
Recordar que el trágico suceso tuvo lugar el pasado sábado, cuando un hombre perturbado de mediana edad (que posteriormente fue detenido) saltó la valla del monasterio y accedió al recinto gritando que era “Jesucristo” y “actuaba en nombre de Dios”, apaleando a cuatro religiosos que encontró en su camino, entre ellos el padre Juan Antonio Llorente.