La Asociación Cultural Gigüela ha iniciado una nueva etapa con Jesús Sánchez Sánchez al frente de su Junta Directiva. Una etapa que nace con una clara vocación de continuidad respecto al trabajo desarrollado durante los últimos años, pero también con nuevos proyectos dirigidos a profundizar en el conocimiento, la investigación y la divulgación de la historia y el patrimonio de Alcázar de San Juan y su entorno.
En una entrevista concedida a El Semanal de La Mancha, el nuevo presidente ha explicado las líneas de trabajo de una asociación que ronda actualmente los 65 socios y que afronta los próximos meses con una intensa agenda: la preparación del VII Curso de Historia Local, nuevas visitas culturales, la consolidación de sus grupos de investigación, el desarrollo de la página web y nuevas fórmulas de divulgación más participativas.
Sánchez ha dejado claro que el relevo en la Presidencia no supone un cambio de rumbo. De hecho, él es la única incorporación a una Junta Directiva cuyos restantes integrantes ya formaban parte del anterior equipo.
Una Junta Directiva renovada desde la continuidad
La nueva Junta Directiva surgió de la Asamblea General celebrada el pasado 29 de junio, en cumplimiento de la renovación establecida cada dos años por los estatutos de la asociación. Tras completar durante julio los trámites administrativos correspondientes ante la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, el nuevo equipo se encuentra ya plenamente operativo.
Jesús Sánchez Sánchez ocupa la Presidencia, acompañado por María Soledad Salve Díaz Miguel como vicepresidenta; José Eugenio Castellanos Perea como secretario; Joaquín Escribano Cortés como tesorero; y Francisco Vela Pozo, Ángel Javier Cárdenas Martín Buitrago, Amelia Vaquero Quintana y Ramona Artacho Fernández como vocales.
Francisco Vela Pozo, hasta ahora presidente de Gigüela, continúa así vinculado a la dirección como vocal.
Para Jesús Sánchez, conservar prácticamente intacto el equipo anterior permite garantizar estabilidad y aprovechar el trabajo desarrollado durante los dos últimos años. El objetivo, ha explicado, es seguir avanzando sobre una estructura y una programación que considera que han funcionado bien.
De hecho, el verano no ha supuesto un paréntesis para la asociación. La nueva Junta ya ha celebrado reuniones durante julio y trabaja en la programación del próximo curso.
El VII Curso de Historia Local, el gran proyecto para el nuevo curso
Uno de los principales trabajos que Gigüela tiene ya muy avanzado es el VII Curso de Historia Local, una de las actividades que mayor interés despierta y que se ha convertido, en palabras de Sánchez, en la iniciativa más visible de la asociación.
Gigüela se encarga de diseñar el contenido, buscar y coordinar a los ponentes y organizar el programa, mientras que el curso se integra en la oferta de la Universidad Popular del Ayuntamiento de Alcázar de San Juan, que asume la gestión administrativa y las inscripciones.
La pasada edición contó con 41 personas matriculadas y desarrolló 21 ponencias, además de dos salidas culturales: una al Museo del Ferrocarril de Madrid y otra al Parque Arqueológico de Alarcos. A ello se sumó la jornada lúdico-cultural coordinada por Juan Antonio Blasco Maldonado.
Sánchez destaca especialmente el nivel de los especialistas que participan en estas actividades, con investigadores locales, profesores universitarios, historiadores y arqueólogos. Una calidad que, a su juicio, explica la demanda que registra el curso año tras año.
Las sesiones están concebidas inicialmente para tener alrededor de una hora de duración, aunque el interés de los asistentes hace que en numerosas ocasiones se prolonguen considerablemente. El nuevo presidente recuerda incluso cómo en algunas jornadas se proponía realizar una pausa y eran los propios participantes quienes pedían continuar.
Aunque el eje es la historia local, los contenidos inevitablemente amplían su mirada hacia La Mancha cuando el asunto abordado así lo requiere. Es el caso, por ejemplo, del estudio de las motillas y otros fenómenos históricos que no pueden entenderse exclusivamente dentro de los límites del término municipal.
La asociación está actualmente cerrando ponentes, fechas y desplazamientos para configurar la séptima edición.
El reto de encontrar espacios adecuados
Una de las dificultades con las que se encuentra la asociación es disponer de espacios adecuados para desarrollar algunas de sus actividades.
El Curso de Historia Local ha pasado por diferentes ubicaciones, entre ellas la Casa de Cultura, la Fonda de la Estación o el IES Juan Bosco. La Fonda funcionó durante varios años como sede, pero problemas en el pavimento han impedido continuar utilizando el espacio con normalidad.
Para la próxima edición se baraja la posibilidad de desarrollar las sesiones en las instalaciones de la UNED.
La cuestión de los espacios afecta especialmente a algunos de los grupos de trabajo creados por Gigüela, ya que determinadas actividades necesitan instalaciones específicas.
Cuatro grupos para investigar la historia y el patrimonio
Una de las líneas que la nueva Junta quiere potenciar son los cuatro grupos de trabajo puestos en marcha durante la anterior etapa: métodos y técnicas de investigación histórica, fuentes orales para la historia, patrimonio y arqueología.
Todos han comenzado su desarrollo, aunque el grupo de arqueología se ha encontrado con una dificultad añadida: necesita un espacio en el que sus integrantes puedan trabajar de manera práctica.
Sánchez insiste en que la filosofía de estos grupos va mucho más allá de organizar conferencias. En el caso de arqueología, por ejemplo, la intención es poder estudiar materiales y aplicar técnicas propias de la disciplina, para lo que sería necesario disponer de un espacio similar a un pequeño laboratorio.
La búsqueda de una ubicación adecuada será, por tanto, uno de los asuntos pendientes durante esta nueva etapa.
Recuperar los recuerdos antes de que desaparezcan
Especial importancia concede Jesús Sánchez al grupo dedicado a las fuentes orales. Su finalidad es recoger los testimonios de personas mayores que todavía conservan recuerdos directos sobre formas de vida, trabajos, lugares y costumbres que corren el riesgo de desaparecer sin dejar constancia documental.
La intención es entrevistar especialmente a personas de 70 y 80 años en adelante para reconstruir aspectos de la vida cotidiana que difícilmente aparecen en los archivos.
Cómo eran los antiguos sistemas de riego, qué ocurría alrededor del Canal del Gran Prior y Alameda de Cervera, cómo se trabajaban las viñas, qué caminos se utilizaban, cómo se denominaban las fincas o durante cuánto tiempo permanecían determinadas vegas inundadas son algunos ejemplos.
Para Sánchez, esos recuerdos constituyen una fuente histórica en sí mismos.
La toponimia rural es otra de las cuestiones que despierta el interés de Gigüela. Los nombres tradicionales de caminos, parajes, casas de labor y fincas forman parte de un patrimonio que puede perderse a medida que desaparecen las generaciones que los utilizaron.
El nuevo presidente pone como ejemplo Los Paquines, una finca situada a pocos kilómetros de Cinco Casas cuya historia puede seguirse desde el siglo XVIII y sobre la que existen testimonios escritos de quienes vivieron allí.
El problema, señala, es que muchas otras casas y explotaciones agrícolas no han tenido a alguien que dejara por escrito cómo se vivía y trabajaba en ellas. Recuperar esa memoria mientras todavía existen testimonios directos constituye uno de los retos de la asociación.
Patrimonio desaparecido que también puede recuperarse
La mirada de Gigüela no se limita al patrimonio oral. La asociación quiere continuar investigando elementos físicos desaparecidos o transformados con el paso del tiempo.
Jesús Sánchez cita como ejemplo la Puente de Bermeja, situada antiguamente sobre el río Záncara, cerca del punto por el que actualmente cruza la Autovía de los Viñedos. Del antiguo puente, explica, prácticamente no queda rastro.
También se refiere a los puentes vinculados al Canal del Gran Prior en Alameda de Cervera y atribuidos al arquitecto Juan de Villanueva. Uno de ellos fue desmontado y sus piezas se encuentran actualmente dispersas.
Las nuevas tecnologías abren, en su opinión, posibilidades para documentar e incluso reconstruir virtualmente este tipo de elementos. El escaneado de piezas y los programas informáticos permiten estudiar cómo podrían encajar las piedras conservadas y aproximarse a la configuración original de las construcciones.
Es otra muestra de la amplitud con la que Gigüela entiende el patrimonio: desde un puente desaparecido hasta el recuerdo de cómo se trabajaba una finca hace un siglo.
Toledo, próxima salida cultural
Junto al trabajo investigador y formativo, la asociación continuará organizando visitas culturales. Una de las próximas llevará a los socios a Toledo, previsiblemente entre septiembre y octubre.
El programa en el que trabaja la Junta contempla dos actividades relacionadas con la Catedral Primada. Por un lado, una visita vinculada a la conmemoración de su VIII Centenario y, por otro, conocer la propuesta 'Lumina', una experiencia en el interior del templo que combina patrimonio, iluminación y música de órgano.
Estas salidas están dirigidas principalmente a los socios de Gigüela. Sánchez explica que abrirlas de manera generalizada al público supondría asumir una gestión difícilmente compatible con los medios de la asociación, especialmente cuando se trata de coordinar entradas, horarios, desplazamientos y grupos numerosos.
El Curso de Historia Local tiene un funcionamiento diferente, ya que está abierto al público mediante la Universidad Popular.
Presentaciones de libros y colaboración con investigadores
La divulgación bibliográfica continuará igualmente formando parte de la programación. Durante el último ejercicio, Gigüela ha participado en la presentación de cuatro publicaciones de temática histórica, entre ellas trabajos relacionados con la historia de España, el ferrocarril y diferentes episodios históricos.
Entre los autores que han pasado por estas actividades figura Miguel Muñoz Rubio, historiador especializado en el ferrocarril y vinculado a la Biblioteca Ferroviaria y al Museo del Ferrocarril de Madrid.
La asociación también ha colaborado en el X Congreso Internacional de Historia Ferroviaria celebrado en Alcázar de San Juan, una cita de cuatro jornadas que reunió a numerosos especialistas.
'Casinillo', una nueva fórmula de tertulia participativa
Entre las novedades que se encuentran todavía en fase de gestación figura un proyecto para el que se baraja el nombre de 'Casinillo', una denominación inspirada en la palabra casino y en la tradición de estos lugares como espacios de conversación y encuentro.
La idea es alejarse del esquema clásico de una conferencia o una mesa redonda y crear encuentros mucho más participativos.
Sánchez lo define como una fórmula a medio camino entre la tertulia y la mesa redonda. A partir de un asunto concreto, especialistas y asistentes podrían conversar, preguntar e intercambiar conocimientos de manera informal.
Uno de los posibles temas podría ser la relación histórica de los grandes priores con Alcázar de San Juan. Más allá de una exposición académica, el encuentro permitiría plantear cuestiones como dónde residían, con qué frecuencia estaban en Alcázar o qué relación mantenían con la población.
El proyecto todavía necesita concretarse y darle una estructura definitiva, pero representa una de las nuevas ideas con las que la asociación quiere ampliar sus formatos de divulgación.
Una mirada hacia los pueblos del entorno
Gigüela también pretende continuar realizando visitas centradas en el patrimonio y la historia de municipios próximos.
Ya se han desarrollado experiencias en Quero y Herencia —en este último caso con una ruta dedicada a la Herencia barroca— y la intención es extender progresivamente esta iniciativa a otras localidades del entorno.
El planteamiento responde a la propia naturaleza de muchos de los temas investigados por la asociación. La historia de Alcázar de San Juan no puede entenderse de manera aislada de la evolución de los pueblos vecinos, sus caminos, cursos de agua, explotaciones agrícolas o relaciones sociales y económicas.
Una web con mucho camino por recorrer
Otro proyecto que la Junta quiere impulsar es la página web de la asociación. La plataforma ya está operativa, pero Jesús Sánchez reconoce que todavía necesita incorporar mucho más contenido.
El objetivo es que pueda convertirse progresivamente en una herramienta para divulgar las investigaciones, actividades y materiales generados por Gigüela, además de servir como punto de referencia para socios y personas interesadas en la historia local.
La asociación dispone además de canales internos de comunicación que reflejan, según su presidente, el interés existente por las actividades. A medida que se aproximan las fechas de apertura de inscripciones o de nuevos cursos, son frecuentes las consultas de personas interesadas en conocer cuándo comenzarán.
Alrededor de 65 socios y una asociación en crecimiento
Gigüela cuenta actualmente con alrededor de 65 socios, una cifra que ha continuado creciendo desde la presentación pública de la asociación, que logró llenar el Salón Noble del Ayuntamiento.
Jesús Sánchez interpreta esta respuesta como una muestra del interés que existe en Alcázar por conocer la propia historia y el patrimonio, pero también como consecuencia de la apuesta por mantener un nivel científico elevado en las actividades.
El nuevo presidente no plantea esta nueva etapa en términos de competencia con otras entidades culturales de Alcázar, sino de complementariedad. Considera que existe espacio para distintas asociaciones con ámbitos y sensibilidades diferentes y que, aunque todas compartan el gran marco de la cultura, cada una puede desarrollar sus propias líneas de trabajo.
En el caso de Gigüela, la investigación histórica, el patrimonio, la arqueología, las fuentes orales y la divulgación constituyen sus principales señas de identidad.