El pasado sábado, una fuerte racha de viento provocó la rotura y caída de las aspas de uno de los molinos de viento de Campo de Criptana, un emblema del patrimonio manchego. La concejala de Turismo, Rosana Fernández, ha confirmado este lunes que los daños han sido exclusivamente materiales y que ya han comenzado las labores de retirada y evaluación de las piezas afectadas.
“El carpintero Juan Bautista ya está trabajando para identificar los elementos que pueden salvarse y nos hará llegar una propuesta económica para su restauración”, ha explicado Fernández. “Afortunadamente, no hubo daños personales porque no había nadie en las inmediaciones en ese momento”.
El Ayuntamiento ha iniciado gestiones para obtener financiación, recurriendo en primer lugar a la Diputación de Ciudad Real, sin descartar asumir parte del coste desde el propio presupuesto municipal.
Esta actuación se enmarca dentro de un plan de mantenimiento integral que el Ayuntamiento tenía previsto ejecutar próximamente. “Estábamos a punto de firmar un contrato con el carpintero para realizar labores de conservación en el conjunto molinero: repasar maderas, encalar, revisar la maquinaria… Esta emergencia se suma a ese proyecto, y por supuesto, lo abordaremos como prioridad”, ha asegurado Fernández.