La lucha de clases continúa y debe estar en la primera línea de la vida social y política española.
Desde hace siglos en todos los países del planeta, cuantos más privilegios y poder tienen las clases dominantes -que siempre son los que están apoyados por los ejércitos, Banca y poderes facticos- menos derechos sociales tienen las mayorías que son la base económica de cualquier país, conformada por la clase trabajadora sea por cuenta ajena o propia, sin que estos tengan en su mayoría conciencia de clase obrera, manual, intelectual o por profesionales de alta cualificación, quienes al final viven de una nómina o de las rentas de su trabajo.
En España, la división de las fuerzas políticas de izquierdas viene de muy lejos. Si nos limitamos solo al último siglo, esa división se hizo patente incluso antes de proclamarse la II República; durante la misma, en plena guerra civil, y durante los 40 años de la Dictadura las relaciones no fueron buenas, dejando en la mayoría de los casos el peso de la oposición al Régimen de Franco, al PCE, en la clandestinidad.
En la Transición, en el nuevo Estado de libertades, han sido más los desencuentros que los acuerdos o pactos entre las diferentes fuerzas políticas y sociales, como ya sabemos, sobre todo los que hemos vivido nuestra propia experiencia, que sería prolijo enumerar.
Cuando las fuerzas políticas de izquierdas y los sindicatos de clase toman la iniciativa, junto a los movimientos sociales, la gente obrera y sencilla gana derechos, libertades y sobre todo poder adquisitivo, directamente desde el centro donde desarrollen su trabajo y en diferido de los bienes y servicios públicos a los que tenemos derecho.
Hay que destacar momentos importantes donde para avanzar en la conquista de derechos que nos negaban, la Unidad de Acción sindical y política ha sido determinante para mejorar la vida de la gente, siendo el Movimiento Obrero parte importante para conseguir un nuevo régimen de libertades, la aprobación de la Constitución Española que las fuerzas reaccionarias la aceptaron de mala gana y siguen haciendo una lectura regresiva en algunos art y Capítulos de la misma.
Otro momento esencial después de 1.977 primeras elecciones democráticas y la aprobación de la Constitución Española, fueron las elecciones municipales y autonómicas de 1.979 donde muchos delegados y delegadas sindicales dimos un paso adelante y formamos parte de las candidaturas de la fuerzas políticas de izquierdas, sindicalistas de CC.OO. y de UGT, llegamos desde las secciones sindicales en los centros de trabajo, fogueados en la negociación colectiva, en los los Comités de empresa y en mil batallas en las calles, unidos a gentes de las AA.VV., APAS Y otros Movimientos Sociales, la inmensa mayoría procedentes de las fuerzas del trabajo, gracias al PACTO HISTORICO DEL PSOE con el PCE, en los Ayuntamientos y Autonomías, dando un salto cuantitativo y cualitativo, que sirvió para que a través del salario directo en los centros de trabajo y el salario diferido a través de la sanidad, educación pública, Servicios Sociales, Residencias para personas mayores, Centros de día y Clubs de Pensionistas y jubilados, más la recuperación de los Centros Urbanos, Polígonos Industriales, e Instalaciones culturales, de Ocio y Deportivas, España dio un salto importante en la calidad de vida de sus ciudadanos.
Las movilizaciones tenían y siguen teniendo objetivos como mejorar la calidad de vida de la gente, además de otros derechos fundamentales como el divorcio, aborto, la Ley de la Dependencia, y el respeto a quienes piensan diferente y quieren formar su propia identidad y familia según a como quieren y se sienten.
Sin esa Unidad Política, Sindical y del Movimiento Ciudadano Progresista, hubiesen sido imposibles porque las fuerzas reaccionarias, conservadoras y la iglesia, siempre estuvieron en contra, aunque se les llene la boca de demócratas.
La democracia se construye día a día con acuerdos como al que me estoy refiriendo, o el ejemplo que un día el PCE dió, se echo a un lado para que se crease Izquierda Unida, o después del 15-M se diera el PACTO entre Izquierda Unida y Podemos.
Después vino el acuerdo para conseguir un objetivo bueno para la clase trabajadora en activo y en pasivo, de los trabajadores por cuenta ajena o propia, como son muchos profesionales cualificados, pequeños agricultores, gentes de la cultura, autónomos de mil oficios y condición, y miles de pequeños comerciantes que buscan el sustento de sus familias con problemas, unos relacionados con su actividad, otros sobrevenidos como a todas las familias que no fue otro que apostar por un Gobierno de IZQUIERDAS progresista que devolviera derechos arrebatados por la derecha política, económica y social, a la vez que reducir privilegios de minorías poderosas conservadoras y reaccionarias que durante siglos han disfrutado y siguen disfrutando de las plusvalías que generan la fuerzas del trabajo, el comercio y la banca, por lo tanto es lógico que NO quieran a este Gobierno como ellos y ellas denominan con mala leche, SOCIAL COMUNISTA.
Pero hay que estar muy ciegos para no ver que este Gobierno, con sus aciertos y errores, sin ningún género de dudas ha sido y sigue siendo el que más y mejor ha defendido a la clase obrera y sus intereses, tanto en activo como en pasivo, las cosas son claras como el agua del Avellano y el trabajador o pensionista que no lo vea así, es porque está más ciego que un GATO DE YESO.
Por lo tanto está demostrado que es IMPRESCINDIBLE formar un espacio político para sumar voluntades de esos extractos sociales del MUNDO DEL TRABAJO, la Cultura y de los Profesionales que defiendan no solo desde las Instituciones, sino culturalmente desde todos los ámbitos en que discurren nuestras vidas, para que SE ANTEPONGAN los derechos de la mayoría, a los PRIVILEGIOS de las minorías, de eso va la iniciativa de SUMAR COLECTIVAMENTE que nos propone la mejor Ministra de Trabajo que hemos tenido en España en los últimos 85 años.
Este nuevo PROYECTO social y político, quiere decir que a la Mayoría Progresista le interesa para que defienda sus intereses de clase, a mi SI ME GUSTA, igual que seguro a millones de hombres y mujeres de España.
Si es más lo que nos une que lo que nos separa, no debe haber lugar para la duda, es hora de SUMAR, para que no pase lo que ya ha pasado en la Comunidad de Madrid, Castilla y León; y últimamente en Andalucía... Está en juego nuestro bienestar, el de nuestros hijos y nietos; estamos a tiempo de parar las intenciones de los de la Ley del Embudo, lo estrecho para ti y lo ancho para mi.
A título personal sin mandato de nadie, invito a las gentes que estén de acuerdo en SUMAR también en Alcázar que es hora de poner este proceso en marcha, en nuestra Ciudad, así que a quienes corresponda les quiero sugerir que no MANDAR, que están tardando...
Las peleas sin fundamento entre las Izquierdas, teniendo en cuenta que la izquierda es plural en Alcázar también, NO SUMAN, RESTAN, dan ventaja a la DERECHA, reducen Derechos a los que más necesidades tienen y otorgan PRIVILEGIOS a los de siempre.