Me gustaría poder decir que estoy encantado de volver a escribir en el primer periódico para el cual hice practicas hace años, pero el motivo del escrito me entristece. Mi nombre es Luis González Campo, moñigón y orgulloso de ser manchego. Aunque estos días algo menos.
A raíz de la publicación en una cuenta de Instagram Alcázar se Queja (@alcazarsequeja), en la cual se criticaba tanto la televisión local como el Patronato Municipal de Cultura por supuestos comportamientos poco éticos, se me ha querido acusar de ser yo quien ha vertido esas acusaciones sobre el archivero municipal hasta el punto de decirme que me van a denunciar. En la era de los anónimos yo siempre he defendido dar la cara y quiero que se difunda que es completamente falso que yo haya publicado eso ya que no conozco a esa persona, ni he coincidido con ella e incluso tras lo ocurrido he intentado ponerme en contacto para aclarar el malentendido sin éxito.
Como periodista sé que la máxima de una información es el rigor y el contraste porque la honradez es la mejor política y yo jamás mentiría o me convertiría en un mal profesional. Tras ver la repercusión comenté con mi nombres y apellidos, en la cuenta, que yo había realizado una beca de transición a la vida activa primero en la televisión de Alcázar y tras unos problemas con una persona me llevaron al gabinete de comunicación del Ayuntamiento donde la responsable me trató estupendamente. En la publicación se habla, entre otras cosas, de otra beca realizada en años anteriores que trataba sobre diseño gráfico y en la que el tutor era una persona que no es diseñador, sino archivero, cosa que yo no he escrito, pero que contrastando las informaciones no es mentira. Como aparece en las bases para la convocatoria, estas becas deben servir para “favorecer la formación y especialización práctica”, además de aclarar que con ellas “no se puede cubrir ningún puesto de trabajo durante el periodo de disfrute de la beca”. Me pregunto como un tutor que no tiene especialización en la materia que ha realizado el becado puede enseñarle algo.
Pero no quiero alejarme del tema, me han hecho pasar un fin de semana horrible diciendo que darían mi nombre a la policía y a los servicios jurídicos del ayuntamiento simplemente por el hecho de querer indagar en el asunto y escribir un artículo si los datos demostrasen que esto era cierto ¿Dónde queda la libertad de información? Se me ha llegado a decir que "quien juega con fuego se quema". En fin... este gobierno que tanto presume de cuidar la salud mental de los jóvenes ha pretendido quebrantar mi salud y he llegado a sufrir un ataque de ansiedad.
Quien me conoce sabe que soy una persona honesta, trabajadora y que no soporto la mentira. Se ha dado mi nombre entre los círculos del ayuntamiento para buscar un chivo expiatorio por el problema que denunciaban, yo no sé si es verdad o mentira el tema de cómo fichan las horas en el Patronato de Cultura, pero exigir higiene democrática nunca debería ser motivo de purga, los ciudadanos cada vez somos más exigentes con nuestras instituciones y estas deben ser cada vez más exigentes con el buen hacer.
Quiero que dejen de usar mi nombre, que dejen de coaccionarme porque yo solo me quemo por la gente que quiero, que dejen tranquilas a las personas que tengo cerca. No dudaré en poner en manos de la policía a cualquiera que quiera poner en mi boca palabras que yo no he dicho. Lo mínimo que espero es una disculpa.
Para terminar, vuelvo a recordar que la honradez es la mejor política.