¡Yo acuso al PP y a VOX de ir contra los derechos de los trabajadores!

Joaquín Arias Abengozar

No pretendo descubrir nada, sino denunciar lo que viene sucediendo desde hace siglos, que no es otra cosa que las clases dominantes siempre han estado ninguneando los derechos de los trabajadores por cuenta ajena, a JORNAL, y de los por cuenta propia, ( Trabajadores Autónomos), así como los de las personas más vulnerables, gentes con discapacidades, mujeres, personas mayores ya retiradas de sus funciones laborales y de los niños. 

La usura de minorías insaciables con muchos recursos de todo tipo, y su ansia viva, de que la luna, el sol, el aire, el agua, la industria, el comercio, el campo, la banca, medios de comunicación y los poderes de los tres poderes de los Estados estén al servicio de sus intereses, eso ya no es un secreto para la mayoría de los mortales, así ha sido y es desde la noche de los tiempos.

Antes, en tiempos de la dictadura, se abusaba de las condiciones socio laborales de los trabajadores y, sobre todo, en los sectores del campo, la ganadería, de los servicios, la construcción, la industria del calzado, de la confección, en las  trabajadoras del servicio de limpieza a domicilio, el comercio, etc.

Cuántos jornaleros y jornaleras del campo, sobre todo en épocas de recolección, trabajaban sin seguros y dormían en las quinterías sobre sacas de paja, cuántas mujeres trabajaban en su propia casa en faenas del calzado, de la costura y de otras actividades sin derechos de ningún tipo. Cuántas niñas y niños con apenas 10 ó 12 años ya trabajaban por cuenta ajena sin derechos y algunos y algunas solo por la comida, el vestido y el calzado de segunda mano.

Todo estaba controlado para que nadie  pusiera en cuestión de quiénes debían seguir siendo los privilegios y a quiénes les seguirían cargando las cargas económicas de los gastos de los servicios y  facturas del Estado.

Sin embargo el pueblo trabajador, los sindicatos de clase obrera y los partidos de izquierdas, arrancaron en los últimos años de la dictadura y los primeros de la bienvenida democracia, derechos que les habían sido denegados  desde hacía siglos.

Vino la Democracia gracias a la lucha de vanguardias obreras, organizaciones sindicales y algunas fuerzas políticas de izquierdas y movimientos sociales y estudiantiles y no por ningún rey ni políticos del antiguo régimen.

Después vino el 23F y la intentona fascista, con una crisis galopante, y hubo que acudir a los PACTOS DE LA MONCLOA, donde otra vez la clase trabajadora tuvo que ceder en derechos, aspiraciones democráticas, para que se asentara el nuevo régimen de libertades, para que cambiaran las cosas sin que cambiase lo fundamental. Es decir, que los privilegios estarían de parte de los de toda la vida y la cascara del limón del sostenimiento del Estado,  la plusvalías del mundo del trabajo fuesen a parar en su mayoría al capital y al empresariado.

Sin embargo, la clase trabajadora, los sindicatos de clase, los movimientos sociales  y los partidos de izquierdas desde los años noventa, poco a poco fueron igualando la balanza, afianzando la democracia, los derechos políticos y ciudadanos, y, sobre todo, consiguiendo que el mundo del trabajo mejorase sus condiciones ciudadanas, sus derechos políticos y sindicales y unas condiciones de vida mucho más dignas, a pesar de las continuas reconversiones de la industria y de la construcción.

Vino la Burbuja inmobiliaria, su reventón, y con ella una crisis económica muy dura, que pagó fundamentalmente la clase trabajadora en activo, la mayoría de los autónomos de todos los sectores económicos, y los jubilados y pensionistas.

La derecha económica española y europea, los poderes económicos, de la banca, del comercio, de la industria y de la cadena alimentaria impusieron una REFORMA LABORAL DRACONIANA, que no solo perjudicó a los de siempre, sino que estuvo a punto de cargarse el Estado del Bienestar y el Desarrollo de España y de toda Europa.

La socialdemocracia de derechas y de centro izquierdas aceptó las recetas sin apenas resistencia.

En esta nueva crisis económica y sanitaria, los agentes sociales, sobre todo los sindicatos de clase, el nuevo gobierno de Coalición de Izquierdas y una Ministra de Trabajo, la mejor que hemos tenido en este periodo democrático, han conseguido que lo peor de esta crisis no recaiga en los de siempre, con la cerril oposición de la derecha y ultraderecha  española, que no acepta perder sus privilegios de toda la vida y que no admite de forma democrática que los trabajadores y trabajadoras por cuenta ajena, y propia ( autónomos ) recuperen derechos que les fueron arrebatados  y que empeoraron sus condiciones de vida y de condiciones socio laborales.

La derecha y ultraderecha siempre han estado y estarán en contra de los derechos de los trabajadores y de unas condiciones dignas de vida para éstos, así ha sido toda la vida y lo seguirá siendo, porque va dentro su ADN. La igualdad de oportunidades para todas y todos  en la lógica de estas fuerzas  políticas no tienen razón de ser, lo verdaderamente incongruente es que personas que social y económicamente lo pasan con estrecheces, les voten por cientos de miles en cada consulta electoral.

 Joaquín Arias Abengozar

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