En la actualidad, y según un estudio del Instituto Reuters, el 64% de los usuarios de internet utiliza las redes sociales para informarse sobre eventos actuales. De hecho, según un estudio de la Universidad de Oxford, Indonesia (90%), Australia (89%) España y Francia (ambas con un 86%) son los países donde hay más presencia de medios de comunicación con cuentas activas en TikTok. Las redes sociales han transformado por completo la forma en la que se distribuye la información.
Hoy en día, no es necesario acudir a un periódico para informarse de un hecho concreto, ni siquiera hace falta encender la televisión. Basta con abrir cualquier red social para tener toda la información en la palma de nuestras manos. Esto ha provocado dos cambios significativos: la adaptación de los medios de comunicación a las novedades tecnológicas, y una transformación en cómo la ciudadanía recibe las noticias.
La instantaneidad de las redes sociales
Por un lado, la difusión de información en redes sociales se ha vuelto instantánea. Podemos informarnos sobre cualquier hecho en el mismo momento en el que ocurre, mientras que antes los procesos de recepción de la información eran más elaborados y tardaban más. La forma en que se manifiestan las noticias también se ha transformado: no es necesario leer artículos y detallados, ya que podemos obtener información a través de vídeos dinámicos y noticias breves publicadas en redes.
¿Con qué cambios tienen que lidiar los periodistas?
La labor del periodista también ha cambiado, ya que para poder documentarse sobre un hecho, primero tendrá que descartar todo aquello que se difunde en redes sociales que pueda no ser cierto. Y es que esto es algo que ha venido de la mano de la difusión de noticias en redes sociales: las fake news. Se trata de noticias falsas que cada vez son más difíciles de identificar, debido a los avances de la IA generativa, que es capaz de generar contenido de texto, imágenes y vídeo y que se perciba como verídico.
Una novedad: el periodismo ciudadano
El acceso a la información e incluso su producción se ha democratizado. Todos podemos acceder a esta información y todos podemos crearla. Cualquier persona con acceso a internet puede generar noticias, compartir información en tiempo real y alcanzar grandes audiencias. A esto se le conoce como periodismo ciudadano.
Como ciudadanos podemos emplear las redes sociales para denunciar lo que ocurre en nuestros contextos y para exponer nuestro punto de vista. Para ello, hay muchos métodos que podemos emplear:
- Descargar TikTok y realizar vídeos cortos que enganchen para llegar a una gran audiencia.
- Realizar vídeos más extensos a través de YouTube, por ejemplo, exponiendo en detalle y argumentando un punto de vista.
- Crear un blog propio en el que podamos expresar nuestra opinión por escrito.
- Utilizar WhatsApp, disponible en este enlace a App Cafe, y llevar un contacto más de tú a tú, para concienciar a nuestras personas más cercanas de una situación.
La democratización, al final, ha traído una mayor participación ciudadana, aunque también tiene el riesgo de que haya una mayor polarización de los discursos.
La clave en este contexto es que los usuarios puedan dirigirse a medios de comunicación fiables cuando quieran informarse y que cuando quieran exponer una opinión o un suceso, se fundamenten antes de expresarse en redes sociales.