Con menos de un año por delante para las elecciones municipales de 2027, el nombre de Gonzalo Redondo Cárdenas aparece cada vez con más fuerza en las quinielas políticas locales de Alcázar de San Juan. Diputado nacional, teniente de alcalde durante las tres legislaturas de gobierno socialista y secretario general de la agrupación local desde 2017, Redondo evita confirmar cualquier paso, pero tampoco rehúye el debate.
En esta entrevista repasa su experiencia entre Madrid y Alcázar, reivindica la transformación experimentada por la ciudad desde 2015 y defiende que el PSOE debe afrontar los próximos años con un proyecto capaz de seguir impulsando el desarrollo económico y social del municipio.
Pregunta.- Compagina actualmente la labor de diputado nacional con la de concejal en Alcázar. ¿Cómo se lleva esa doble responsabilidad?
Respuesta.- Es complicado. Llevo muchos años compatibilizando distintas responsabilidades institucionales porque antes de llegar al Congreso fui vicepresidente de la Diputación de Ciudad Real durante ocho años y al mismo tiempo concejal del Ayuntamiento de Alcázar. Ahora la dificultad es mayor porque Madrid exige una dedicación muy intensa y me obliga a estar allí prácticamente de martes a jueves todas las semanas.
Tuve la posibilidad de dejar el acta de concejal en 2023, pero decidí no hacerlo porque creo que la política solo tiene sentido si mantienes las raíces en el territorio. Siempre he intentado que cualquier responsabilidad que he desempeñado sirviera para mejorar la vida de los vecinos de Alcázar de San Juan.
P.- Después de conocer ambas realidades ¿Con cuál se queda?
R.- Sin ninguna duda, con la política municipal. Es donde ves de forma más directa el resultado de las decisiones que tomas. En la política local los cambios tienen un reflejo inmediato en la vida de la gente. La política nacional es importante porque aborda los grandes debates del país, pero muchas veces sus efectos se perciben a medio o largo plazo.
P.- Lleva desde 2017 al frente de la agrupación socialista de Alcázar ¿Qué balance hace de esta etapa?
R.- Muy positivo. La agrupación socialista de Alcázar es una de las más importantes de Castilla-La Mancha y para mí fue un honor asumir esa responsabilidad. Mi principal objetivo era normalizar la vida interna del partido después de un periodo complicado que había generado divisiones.
Creo sinceramente que lo hemos conseguido. Hoy el PSOE de Alcázar es una agrupación unida, con presencia institucional y con capacidad de influencia en todos los niveles de la administración. Hemos recuperado la normalidad interna y eso era fundamental.
P.- El PSOE atraviesa momentos complicados a nivel nacional ¿Puede afectar eso al ámbito local?
R.- Cualquier caso de corrupción o cualquier situación que genere desconfianza perjudica al conjunto de las organizaciones políticas. Nosotros lo vivimos con tristeza y con vergüenza porque entendemos la política como una herramienta para mejorar la vida de las personas.
Siempre defenderemos el respeto a la Justicia, la colaboración con los tribunales y la presunción de inocencia, pero también somos contundentes contra quienes utilizan la política para intereses personales. La inmensa mayoría de alcaldes y concejales se dejan la piel por sus vecinos y no merecen que su trabajo quede empañado por comportamientos individuales.
P.- ¿Qué valoración hace de estos once años de gobiernos socialistas en Alcázar?
R.- Creo que hemos transformado la ciudad. Basta comparar el Alcázar de 2015 con el de hoy. Entonces teníamos más de 4.000 desempleados, una situación económica muy complicada en el Ayuntamiento y muy pocas perspectivas de futuro.
Hoy tenemos menos de la mitad de paro, unas cuentas saneadas, inversión pública y privada, proyectos turísticos, culturales e industriales y una ciudad mucho más dinámica. Evidentemente quedan cosas por hacer, pero la evolución es muy positiva.
P.- ¿Qué retos considera fundamentales para el futuro de Alcázar?
R.- Hay varios proyectos estratégicos. Uno de los más importantes es la nueva depuradora, una infraestructura fundamental para el crecimiento futuro de Alcázar y también para Campo de Criptana. Hablamos de una inversión de enorme envergadura que permitirá aumentar capacidad y resolver problemas históricos.
Y junto a eso está el ferrocarril. Alcázar no puede renunciar a su papel ferroviario. Tenemos que defender nuestras conexiones, nuestras frecuencias y nuestros tiempos de viaje. Es una cuestión económica, de movilidad y de futuro.
P.- Precisamente sobre el ferrocarril ¿Cree que la ciudad debe reaccionar ante el debate abierto por el bypass de Montoro?
R.- Sí. Y además debemos hacerlo unidos. No es momento de enfrentamientos partidistas. La voz de Alcázar tiene que ser una sola. Nosotros defendemos que cualquier decisión tenga en cuenta el impacto sobre miles de personas y sobre numerosas ciudades que dependen de estas conexiones.
Hay que defender los intereses de Alcázar con firmeza y hacerlo desde la unidad.
P.- Entramos en la cuestión que muchos se plantean. Su nombre suena con fuerza como posible candidato socialista a la Alcaldía en 2027. ¿Qué hay de cierto?
R.- Lo primero que hay que decir es que el PSOE siempre ha preparado sus proyectos con tiempo y con seriedad. Lo hemos hecho durante décadas y volveremos a hacerlo.
Ahora mismo estamos pendientes de que el partido marque los plazos para la elección de candidaturas y, además, hay una cuestión fundamental: la primera persona que tiene que tomar una decisión es Rosa Melchor. Hemos hablado de ello y nos ha trasladado que comunicará su decisión en los próximos meses.
A partir de ahí el partido valorará cuál es la mejor opción para afrontar el futuro.
P.- Pero personalmente ¿Estaría dispuesto a asumir esa responsabilidad?
R.- Yo siempre he dicho lo mismo. Estoy a disposición del partido desde que me afilié en 1999. A disposición para estar y también para no estar.
La política no es una profesión, es una vocación de servicio público. Si en algún momento el partido entiende que puedo aportar más desde una determinada responsabilidad, estaré dispuesto a asumirla. Y si entiende que puedo ayudar desde otro lugar, también.
P.- ¿Le gustaría ser alcalde de Alcázar de San Juan?
R.- La política municipal es la forma más directa de trabajar por tus vecinos y eso siempre resulta atractivo para cualquiera que se dedica a esto.
He sido muy feliz trabajando junto a Rosa Melchor durante estos años y creo que he contribuido a mejorar la vida de los alcazareños. Si en el futuro el partido considera que debo asumir ese reto y los vecinos así lo entienden, no tendría inconveniente en hacerlo. Pero todavía no estamos en ese punto.
P.- ¿La ciudadanía demanda una renovación?
R.- Creo que los vecinos valoran positivamente la gestión realizada durante estos años. Rosa Melchor ha liderado un proyecto que ha transformado Alcázar y esa es una realidad evidente.
La decisión corresponde a ella. Son muchos años de dedicación y es una reflexión que debe hacer personalmente. Lo que tengo claro es que los vecinos quieren que Alcázar siga avanzando y que el PSOE continúe liderando ese proceso.
P.- ¿Cuál debe ser el objetivo del PSOE para los próximos años?
R.- Hemos avanzado mucho durante esta última década, pero todavía queda mucho futuro por construir. No podemos quedarnos únicamente en lo conseguido. Tenemos que preparar un proyecto que ilusione, que sea reconocible y que responda a las aspiraciones de los vecinos.
Alcázar ha cambiado para mejor, pero hay que seguir dando pasos adelante para consolidar ese crecimiento, generar oportunidades y garantizar el desarrollo económico y social de las próximas décadas. Ese es el reto que tenemos por delante.
P.- Para terminar, recientemente vivió un momento histórico con la visita del Papa León XIV al Congreso ¿Qué le dejó aquella jornada?
R.- Fue un acontecimiento que recordaré siempre. Más allá del hecho histórico, me quedo con tres mensajes muy claros: la necesidad de rebajar la crispación política, la defensa de la paz frente a los conflictos bélicos y la importancia de no levantar fronteras entre las personas.
Creo que son mensajes que interpelan a todos los representantes públicos, independientemente de nuestra ideología o creencias, y que deberían hacernos reflexionar sobre la política que necesita la sociedad actual.