La Pastelería La Rosa de Alcázar de San Juan ha sido reconocida con un Solete de la Guía Repsol, un distintivo que pone en valor la autenticidad, la cercanía y la esencia de aquellos establecimientos que mantienen viva su forma tradicional de trabajar.
Este reconocimiento supone un importante respaldo a la trayectoria de este negocio familiar, que acumula ya cinco generaciones dedicadas al oficio y que ha sabido conservar su identidad a lo largo del tiempo. “Detrás está el trabajo de cinco generaciones, muchas horas de obrador y una manera de entender la pastelería que sigue siendo la misma desde el primer día”, han destacado desde el establecimiento.
Los Soletes de la Guía Repsol se conceden a lugares con alma, propuestas honestas y un carácter especial, alejados de las grandes guías gastronómicas tradicionales, pero con un fuerte arraigo en su entorno y una clientela fiel.
Desde la Pastelería La Rosa han querido agradecer a la Guía Repsol este reconocimiento, así como a todas las personas que han formado parte de su trayectoria. “Gracias a todos los que formáis parte de este camino”, han señalado, reafirmando su compromiso de seguir trabajando “con la misma ilusión”.
Este distintivo sitúa a la pastelería alcazareña como uno de los referentes gastronómicos locales, contribuyendo además a reforzar la proyección de Alcázar de San Juan dentro del mapa culinario regional.