El Emers Sporting de Alcázar logró por fin, una abultada victoria a domicilio, en su primera final por la lucha por un puesto de playoff de ascenso a Tercera. Los alcazareños golearon con contundencia 0-5 a un Motilla que encajó una contundente derrota en casa, en un encuentro que se torció desde los primeros compases y que dejó muy tocado al conjunto local. Un resultado que obliga a los conquenses a mirar de reojo la zona baja cuando restan seis jornadas para el final.
Ya lo manifestaba su entrenador en la previa del partido, “su equipo se jugaba tres puntos importantísimos y decisivos, una auténtica final, que tenían que ganar, si querían mantener vivas sus opciones de luchar por el playoff de ascenso y tenían que ir a Motilla con determinación”, como así fue.
Y mete a los alcazareños en la lucha por los puestos de play-off, tras el empate del Daimiel ante La Roda CF, que permite a los de Pablo Fuentes, situarse a sólo cuatro puntos. Además, el equipo daimileño, será el próximo rival en el Manuel Delgado Meco de los de Pablo Fuentes este próximo fin de semana, por lo que una victoria local, le pondría a sólo un punto, a falta de cinco jornadas para el final de liga.
El partido comenzó de la peor manera posible para el Motilla. Apenas corría el minuto 2 cuando el colegiado señaló un penalti muy protestado por la grada local. Óscar García no desaprovechó la oportunidad y adelantó al conjunto visitante desde los once metros, marcando el guion de un encuentro que siempre fue cuesta arriba para los locales.
Lejos de reaccionar, el Motilla continuó incómodo sobre el terreno de juego, sin lograr imponer su ritmo ni generar peligro. La situación se agravó aún más en el minuto 22, cuando Boumahdi fue expulsado, dejando a su equipo con diez jugadores durante más de una hora de partido.
El Sporting de Alcázar supo aprovechar la superioridad numérica y castigó con dureza a un rival desbordado. Antes del descanso, los visitantes dejaron prácticamente sentenciado el choque con tres nuevos goles. Abengózar y, de nuevo, Óscar García ampliaron la ventaja hasta un contundente 0-4 que reflejaba la superioridad visitante.
Tras el paso por vestuarios, el panorama no mejoró para el Motilla. En el minuto 48, Javier Rivas anotó el quinto tanto, cerrando definitivamente el marcador y certificando una goleada sin paliativos.
A partir de ahí, el encuentro perdió intensidad, con un Motilla superado que trató de evitar un castigo mayor ante un Sporting de Alcázar que bajó el ritmo con el partido resuelto.
Se espera un gran ambiente en las gradas con numeroso público, aficionados de ambos equipos, en otra gran final, cuyo resultado final marcará el pulso de este tramo final de liga, y que pudo acercar o alejar a uno u otro equipo de los “deseados” playoff de ascenso.