Diego Morcillo, de Bodegas Vicente Gandía, mejor enólogo europeo 2024

“El vino es cultura, historia, salud y bienestar”

Morcillo considera que la combinación de tradición y tecnología puede crear un vino excelente y lograr superar retos derivados del cambio climático y de los cambios en los gustos de los consumidores más jóvenes

Diego-Morcillo
photo_camera Diego Morcillo

El director técnico de Bodegas Vicente Gandia, Diego Morcillo, ha sido elegido mejor enólogo europeo del año en el marco de la decimoctava edición de los premios Europa – Excellence – Enogastronomic que organiza el Consejo Europeo de Cofradías Enogastronómicas (CEUCO). En su discurso dedicó el premio al pueblo valenciano, que en este momento atraviesa un momento muy difícil y sigue luchando por la reconstrucción después de sufrir la mayor catástrofe climática de su historia. También dedicó el reconocimiento a todos los equipos con los que ha trabajado durante toda su carrera, en especial al de su actual bodega Vicente Gandía y a su proyecto personal La niña de Cuenca. Y a su familia, por apoyarle.

Estos tres ingredientes, tierra, equipos y familia, permean su discurso y sostienen una trayectoria en la que se funden innovación y tradición, conocimiento de los retos y apuesta por las habilidades y técnicas necesarias para avanzar. Del equilibrio, nace su esperanza. 

Para preparar esta entrevista he consultado con personas de mi entorno, de distintas edades, profesionales y aficionados a lo que me gusta llamar “cultura del vino”, para saber cuáles son sus inquietudes y qué le preguntarían a quien ha sido elegido como “el mejor enólogo europeo”.

Siento una gran tristeza por el desastre de la Dana, ocurrido en esa tierra tan querida que es Valencia, como ciudadano del mundo y como Requenense de adopción, gracias a la enología. Esperemos que la experiencia nos sirva para aprender y que la reconstrucción pueda realizarse del mejor modo. Aprovecho para preguntarle si se sabe la superficie de viñedo que se ha visto afectada por la Dana, casi hasta su destrucción.

Los datos todavía no son claros, hay que tener en cuenta que la mayor parte de zonas devastadas por la Dana se encuentran en el sur de la parte costera de Valencia donde no hay una presencia importante de viñedos, pero en el viñedo distribuido por áreas de la denominación de origen Utiel-Requena y por las ramblas del barranco del Poyo aledaño a Chiva y Cheste, los daños son muy significativos, se llega a hablar de más de 4 o 5.000 Ha claramente afectadas.

PREGUNTA.- Sin salir del amenazante cambio climático, recientemente en el diario El País aparecía la opinión de Quin Villa, quien asegura que el cambio climático traerá cada vez más escasez de grandes vinos en todo el mundo. ¿Tan mal vamos?

RESPUESTA.- Esperemos que no falte el vino y menos de gran calidad, es un alimento fundamental en la tan apreciada dieta mediterránea. Con todo el respeto del mundo a los medios y personas que opinan, el cambio climático, como siempre ha ocurrido en los ciclos de clima, traerá etapas de mayores pluviometrías combinadas con otras de grandes sequias, si tuviéramos que destacar alguna planta con capacidad de adaptación a las circunstancias climáticas, dudo que exista alguna más preparada que la vid. Además, la viticultura se va desplazando y adaptando sus prácticas y manejos a las nuevas circunstancias, aprovechando con mucha mayor efectividad los recursos de los que disponemos, variedades y clones mejor adaptados, plantaciones a mayor altura, aprovechamiento máximo del agua, créanme, seremos capaces de adaptarnos y sacar lo mejor nuestros viñedos.

P.- De su tierra es el gran José Vicente Guillén-Ruiz, que fue, entre otras cosas, director de la Enológica de Requena. Otro personaje importante y rabiosamente reciente es la compañera Diana Berrouet Garcia, también de Requena, que parece haber conquistado Burdeos elaborando uno de los vinos más caros del mundo. ¿Qué le parece? ¿Qué tiene Requena?

R.- Me parece que los nombres que cita son palabras mayores, otro nivel, para mi Requena tiene ese gen que pasa de generación en generación y cuya columna vertebral está en la riqueza de su larguísima historia vitivinícola unida a una de las escuelas de enología más importantes de España, que siempre se caracterizó por la mezcla de alumnos de toda España, donde unos y otros nos enriquecemos de las distintas culturas vitivinícolas que reinan en todas nuestras regiones del vino. No hay duda que muchos de los mejores enólogos y enólogas de este país tienen ese gen y esa semilla en sus venas enológicas.

P.- Y hablando de personajes importantes, hubo otro ilustre Diego Morcillo, en Villarrobledo, fue Virrey del Perú, en el siglo XVIII. ¿Sabía?

R.- Por supuesto, aunque soy un orgulloso Valenciano de Requena, la vida, desde muy pequeño me hizo manchego, en mi corazón está toda ella, desde mi pueblo “Casas Ibáñez”, la manchuela Albaceteña, mi Ledaña donde vivo, de donde son mi mujer y mi hija y de donde cada vez más me siento yo mismo, Quintanar de la Orden, donde pase más de 10 años y  lugar donde me hicieron sentir un Quintanareño más o la mancha profunda, allí nació en mi un gran cariño a mi Socuéllamos, desde allí pude sentir el cariño de pueblos maravillosos como Miguel Esteban, Alcázar de San Juan, Tomelloso, Villarrobledo y tantos más, fue en Villarrobledo  donde conocí el I.E.S. Virrey Morcillo y su historia.

P.- Bueno, entremos en materia. Hace unos días di una vuelta por una Universidad Carlos III de Madrid, donde tengo unos queridos personajes (nieto y sus amigos) estudiando, al menos eso dicen. Me sugirieron algunas preguntas para usted:

¿Cómo ha conseguido encontrar el equilibrio entre la tradición y la innovación? (reconozco que este tenía cara de canalla);

R.- Verdad, una pregunta profunda y canalla donde en resumen diré, nunca podemos olvidar de dónde venimos (eso nos hará más sabios), ni a dónde vamos (lo que nos hará perdurar en el tiempo), el saber hacer está lleno de experiencias pasadas que nos enseñaron y de innovaciones que las complementan, nos hacen evolucionar y adaptarnos. Los vinos y los enólogos del ayer nos hicieron crecer y evolucionar hacia los vinos y los enólogos de hoy, probablemente esos vinos del pasado no funcionarían hoy y los vinos de la actualidad no lo harían en el pasado, ese equilibrio es el respeto y aprovechamiento de lo que nos enseñaron nuestros ancestros, unido a una mente abierta a los medios que tenemos en la actualidad, infinitamente mayores que en la antigüedad. En tres palabras, respeto, adaptación e innovación, para mí, eso es el equilibrio en el mundo del vino.

P.- ¿Cómo de importante cree que es tener vocación por lo que haces?

R.- En nuestro caso, para mí la vocación puede ser innata o puede crecer poco a poco en cada persona, siendo muy importante esa vocación para mí, la palabra clave sería una amiga suya, LA PASION, es la que nos da otra dimensión en el mundo del vino.

P.- ¿Qué conlleva llegar a tener éxito en lo que hace? Para aplicarlo a todos los campos.

R.- Es una gran satisfacción y un gran orgullo pero que no nos debe desviar de nuestra pasión, ese orgullo es el de compartir este éxito con mi familia, siempre ahí, aguantando jornadas y épocas titánicas en vendimia, con toda la gente que me formó y enseñó en el maravilloso mundo del vino, a las grandísimas empresas que me dieron la oportunidad de crear vinos diferentes, de crecer como enólogo, de crecer como persona y por supuesto a los equipos de compañeros y compañeras con los que codo con codo he coincidido en todos estos proyectos, ellos son tan merecedores de este reconocimiento como pueda serlo yo.

P.- He leído que le gusta la tradición y la innovación ¿cuáles son las cosas positivas y negativas de cada una de ellas?

R.- En positivo, la tradición aporta ir al grano, aprovechar lo que otros ya descubrieron sin perder tiempo ni dinero y con ello centrar los recursos en la innovación. La innovación en positivo nos da capacidad de adaptación a los mercados, al cambio climático y mejorar la vida de nuestros vinos de forma sostenible y saludable. En negativo, un exceso de tradición nos limita en demasía y un exceso de innovación nos puede hacer perder el origen, sin él perderíamos nuestra brújula y probablemente nuestra razón de ser.

P.- Ese mismo día coincidí con el padre de uno de esos alumnos universitarios y, al saber de lo que estaba hablando, hizo una terrible observación de lo que según él recogía de sus hijos: “Parece que últimamente el vino no es para jóvenes, ¿qué han hecho mejor los cerveceros que los vinateros?”

R.- Realmente, en mi opinión eso está cambiando, un exceso de tradición nos impidió escucharles y adaptarnos a sus gustos, pero el equilibrio actual entre tradición e innovación, nos está permitiendo crear vinos con burbuja, con otros niveles de azúcar y con un marketing que, poco a poco, va calando en ellos. En mi opinión, de ahí está naciendo la explosión de consumo hacia blancos y rosados frescos, que acabará, como siempre ha ocurrido, con la inquietud de ir conociendo otros y abriendo poco a poco a esos consumidores también al complejo mundo de los tintos.

P.- Un querido colega le pregunta lo siguiente: ¿En qué cree que podríamos colaborar para atraer a los jóvenes al mundo del vino? ¿Cree que la inteligencia artificial influirá en el mundo de la elaboración de los vinos?

R.- En mi opinión, deberíamos colaborar en hacer del vino algo fácil, nada de necesitar ser un experto para poder descifrar las cualidades de un vino con un vocabulario técnico y complejo, hacer vinos adaptados a sus gustos (como uno de los nichos), no menospreciar los vinos que les gusten y trabajar un marketing dirigido a ellos. Seguro que la IA nos ayudará mucho, nos podrá hacer estudios de mercado para detectar sus gustos y cómo llegar a ellos, seguro que se abre un nuevo mundo de posibilidades.

P.- Alguien con peso importante en el sector me sugiere que le pregunte qué considera que es la calidad de un vino. Y añade otra profunda cuestión: ¿Cómo ve el futuro del vino?

R.- En mi humilde opinión, la calidad de un vino está relacionada con la capacidad que tiene dicho vino para satisfacer con el mayor porcentaje posible los gustos de las personas que engloban el nicho de mercado al que nos dirigimos con dicho vino. Por otro lado, veo un futuro complejo, sobre todo por el lobby anti-alcohol, que está intentando implantar algunos estamentos en las sociedades dejando de lado los tantísimos beneficios que tiene un consumo moderado de vino que es un alimento contratado y corroborado científicamente. En fin, equilibrando la oferta y la demanda, haciendo del vino una bebida sencilla para disfrutar, con el marketing adecuado y aprovechando las nuevas herramientas que se ponen sobre la mesa con la IA, seguro que nuestro futuro es robusto, hemos superado épocas muy complicadas y seguiremos haciéndolo, el vino es cultura, historia, salud y bienestar.

P.- También, a un profesional muy vinculado al vino le gustaría conocer su opinión sobre los vinos desalcoholizados.

R.- Como decía antes, no hay que cerrarse a nada, no hay que criticar las nuevas vías de consumo, al final, la estrella del vino tiene que ser la uva y en el caso del desalcoholizado también lo es, pero tenemos que trabajar mucho en que estos tengan los equilibrios y sabores adecuados y adaptados a los consumidores hacia los que va y esto no es sencillo, queda mucho trabajo por hacer al respecto.

P.- Ahora me toca a mí. Usted, como gran conocedor de los vinos manchegos, no sé si estará de acuerdo conmigo en que entre la gran producción de vinos en esta región hay un alto porcentaje de vinos cómodos, "sencillos", y no debemos confundir sencillez con simpleza. Para mí los atributos citados son una forma de valorar la calidad, cierto que hay otros parámetros, pero creo que la elegancia es igual a la sencillez. ¿Qué opina?

R.- La capacidad de hacer vinos en Castilla la Mancha de una calidad inconmensurable es altísima, tenemos que trabajar en diferenciar dónde tenemos que llevar cada variedad y cada tipo de uva en relación a los distintos mercados del vino. Si la sanidad es la adecuada, cada tipo de uva nos puede aportar un tipo de vino de buena calidad, vinos ligeros y fáciles de beber con fruta con o sin burbuja, vinos más concentrados, elegantes y con enorme personalidad, el potencial es enorme y las pruebas en muchísimas bodegas castellanomanchegas son indiscutibles.

P.- Dice Denis Dubourdieu: En España hay que volver a hacer vinos para beber y no para impresionar. ¿Algún comentario?

R.- Parcialmente de acuerdo, estoy con él en que los vinos son y tienen que ser para ser bebidos y disfrutados, pero no creo que esto les tenga que restar la capacidad de impresionar. El foco tiene que estar en las personas a las que queremos satisfacer, en sus gustos y en lo que esperan de nuestros vinos.

P.- ¿Qué supone para usted haber sido reconocido como el mejor enólogo de Europa? ¿Cuáles son sus planes? ¿Cree que tendrá consecuencias positivas para la enología en España?

R.- Para mí haber sido elegido mejor enólogo Europeo este 2.024 supone el pago de una deuda con todas las personas que se han dejado la piel para que mi trabajo brillara mucho más que si lo hubiera hecho yo solo, sin ellos probablemente mi trabajo no hubiera tenido sentido y esto les tiene que demostrar que nuestras manías, locuras y esfuerzos tenían sentido. Por otro lado, mis planes son seguir disfrutando de mi pasión con gran esfuerzo, con la ayuda inestimable de mis equipos en Vicenta Gandia Pla o en mi Niña de Cuenca y seguir aprendiendo y arriesgando. Por último, en relación a las consecuencias positivas en la enología española, no creo ser tan importante como para pensar que mejorará por mi reconocimiento, pero seguro que aporta un pequeño granito de arena para que toda Europa sepa y vea que en este país tenemos unos enólogos y enólogas con un nivel altísimo, capaces de codearse con los mejores enólogos de cualquier otro país, muchos a pesar de que su labor desgraciadamente no se vea tanto como la mía, con el mismo o más nivel del que yo mismo pueda atesorar.

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