7 UD Racing de Alcázar.- David Úbeda, Álvaro Muela, Alberto Arias Jimeno, Chus Fernández y Jaime Manzaneque – cinco inicial-, Dani Delgado, Javi Úbeda, Diego Carpio, Manu Campos, Carlos Pinar y Darío Carpio. Entrenador.- Francisco Javier Castillo
1 Foncair Daimiel FS.- Miguel Ángel, Javier Moreno, Arturo, Paco y Shoby – cinco inicial-, Felipe, Luisfer, Diego Pavón, Enrique, Miguel Vizcaíno y Carlos. Entrenador.- Javier Montemayor.
Árbitro.- José Alberto Díaz Fernández asistido por Dzhus Yurii. Amonestó a los jugadores locales Darío Carpio (m.14) y Álvaro Muela (m.16), y a los visitantes Arturo (m.23) y en dos ocasiones a Paco (m.30) y (m.40+).
Goles.- 1-0 Chus Fernández (m.8), 2-0 Diego Carpio (m.19), 3-0 Álvaro Muela (m.25), 4-0 Alberto Arias Jimeno (m.26), 5-0 Alberto Arias Jimeno (m.27), 5-1 Miguel Vizcaíno (m.31), 6-1 Alberto Arias Jimeno (m.34) y 7-1 Darío Carpio (m.36).
Incidencias.- Encuentro correspondiente a la 21ª jornada de la primera autonómica preferente celebrado el sábado desde las 18:00 horas en el pabellón Antonio Díaz-Miguel de Alcázar de San Juan. Unos 250 espectadores en las gradas. Antes de comenzar el partido, los jugadores del Racing de Alcázar saltaron a la cancha de la mano de los jugadores del equipo promesas “B” de fútbol-sala del Colegio “Trinitarias” y ambos equipos, posteriormente hicieron el tradicional pasillo de honor al equipo femenino del Racing de Alcázar por la reciente consecución de su ascenso a la liga preferente. Su capitana Marta López realizó el saque de honor del partido acompañada de sus compañeras, cuerpo técnico, y directivos.
Cómo en las grandes tardes del Antonio Díaz-Miguel, la junta directiva del Racing de Alcázar, conscientes de la importancia de los tres puntos en juego, preparó a conciencia el partido frente al Foncair Daimiel. 2x1 en entradas, los niños del equipo promesas B del colegio Trinitarias, junto a sus padres y madres, y el especial reconocimiento y homenaje a “sus” chicas, por el tan merecido ascenso a la liga preferente.
Todo estaba listo y preparado, había que ganar y no se podía fallar en casa y esa mentalidad ganadora, esa concentración, esa confianza, ese saber estar y quizás, porque no, la necesidad de sumar, hizo que se pudiera ver sobre el parqué del Díaz-Miguel a uno de los mejores Racing de la presente temporada, por seriedad defensiva, por cómo supo manejar el partido, por su acierto ofensivo y por cómo estuvo dirigido y conducido hacia una merecida victoria.
Tras unos primeros minutos de tanteo, con mucha intensidad y precauciones de ambos equipos, a los ocho minutos Chus Fernández, aprovechó un balón cruzado y con muchísima calidad se la picó al portero tras intento de regate y de medio lado, marcó empalando el balón el 1-0, un gol que abrió el marcador y puso por delante a los rojiblancos.
Un minuto y medio después, Javier Castillo solicitó tiempo muerto para ajustar ciertos aspectos de estos primeros minutos. Pero fue el Foncair Daimiel FS, el que por mediación de Javier Moreno, envió un disparo al poste izquierdo de la portería alcazareña, desaprovechando una ocasión para empatar el partido.
Los alcazareños pudieron ampliar su renta en el marcador unos minutos después, pero Álvaro Muela, no pudo aprovechar una gran asistencia de su compañero Jaime Manzaneque en una falta ensayada de estrategia.
A 3:20 para el final de la primera mitad, Paco tras falta de estrategia, dispuso de otra ocasión, pero su disparo se encontró con la parada de David Úbeda, portero local, que evitó el gol. Los visitantes cometieron relativamente pronto la quinta falta acumulativa, en una primera mitad que se fue caldeando, cogió temperatura, en la cancha y también en la grada.
Cuando el cronómetro reflejaba 1:09 para el descanso, Jaime Manzaneque recibió una clara falta y el colegiado, la señaló y llevó el balón hasta los 10 metros. Diego Carpio asumió la responsabilidad de lanzar la falta directa y lo hizo de maravilla porque la transformó en el segundo gol del partido. 2-0.
Con clara ventaja alcazareña se llegó al final de una primera mitad, muy disputada, peleada y en la que la efectividad local en ataque y su seriedad y solidez defensiva, le permitió marcharse con dos goles de diferencia a vestuarios, frente a un Foncair Daimiel, con demasiadas revoluciones, al que no le salían las cosas y se impacientaba y por momento desesperaba.
Tras la reanudación, los de Javier Montemayor arriesgaron en busca de un gol que les metiera en la lucha por la victoria, pusieron portero-jugador y se fueron a por el primer gol, pero fue el Racing de Alcázar, por mediación de Chus Fernández, el que disparó al palo a un minuto y quince segundos de la reanudación. El gran jugador zurdo alcazareño dispuso de otra nueva ocasión para hacer el tercero y tanto va el cántaro a la fuente, que cuatro minutos más tarde, Álvaro Muela con un disparo lejano centrado desde los 9 metros aproximadamente sorprendió al portero visitante haciendo el 3-0.
A partir de entonces, todo fue coser y cantar para el equipo rojiblanco que se creció, estuvo muy seguro y cómo sobre la cancha y superó a su rival. En el minuto 26, el capitán Alberto Arias Jimeno a pase de Chus, hizo el cuarto con un preciso y ajustado remate, y cuarenta segundos después, de nuevo Alberto, hizo el quinto.
Los daimieleños no bajaron los brazos a pesar de haber recibido cinco goles, pero no era su tarde, Shoby disparó al travesaño a 12:23 para el final del partido y David Úbeda, nuevamente, realizó otra gran parada a disparo de Paco para evitar el primer gol del Foncair Daimiel FS. La insistencia visitante tuvo premio a 8:43 para el final, donde los de Javier Montemayor, tras varios rechaces marcaron en jugada de portero-jugador, por mediación de Miguel Vizcaíno.
Por su parte, Javier Castillo, movió a los suyos como si de un tablero de ajedrez se tratase, utilizando cambios de “balonmano”, unos para defender y otros para atacar, con el objetivo de tener a todos los suyos metidos en el partido y con energías suficientes para disputar los minutos decisivos de un partido que se le había puesto muy a favor.
HAT-TRICK DEL CAPITÁN ROJIBLANCO
El capitán rojiblanco, logró su hat-trick particular, marcando el sexto de la tarde a seis para el final, al culminar una jugada que inició él mismo, abriendo a la banda derecha sobre Chus, que se la devolvió para qué éste, por el centro marcara en el segundo palo, y dos minutos después, Darío Carpio se unió al festival goleador haciendo el séptimo ante el clamor del público local que celebraba ya la victoria de su equipo y que por fin, podía disfrutar de un partido sin nervios e incertidumbre en el Díaz-Miguel.
Cuando quedaban tres minutos y 43 segundos, para el final de la segunda mitad, Paco envió un remate al travesaño de la portería alcazareña y con la alegría desbordada de la parroquia local por el gran partido realizado por los suyos, concluyó el partido con gran deportividad y merecida victoria para un equipo alcazareño que en las últimas jornadas de esta liga, tiene que mirar hacia arriba.