Con motivo del Día Mundial de la Audición, que se conmemora este martes 3 de marzo, Audika, compañía especializada en salud auditiva que forma parte del grupo internacional Demant, pone el foco en un aspecto muchas veces invisible de la salud: el impacto de la audición en las relaciones intergeneracionales. Escuchar bien no es solo una cuestión sensorial, sino un elemento esencial para mantener el vínculo, la participación y la conexión emocional entre adultos y jóvenes.
En un contexto marcado por el envejecimiento progresivo de la población, más del 20% de los españoles supera los 65 años, según datos del Instituto Nacional de Estadística, la pérdida auditiva se convierte en un factor que puede influir directamente en la calidad de la comunicación dentro del entorno familiar.
“La audición no es únicamente la capacidad de percibir sonidos. Es la puerta de entrada a la conversación, a la complicidad y al acompañamiento”, explica Ainhoa Murillo, audioprotesista de Audika “La pérdida auditiva suele ser progresiva y silenciosa, y muchas veces la persona no percibe que está dejando de participar en conversaciones clave con su familia. Una revisión a tiempo permite intervenir antes y recuperar esa conexión que sostiene las relaciones”.
Más allá de oír mejor, escuchar acerca
La Organización Mundial de la Salud estima que más de 1.500 millones de personas en el mundo viven con algún grado de pérdida auditiva, una cifra que podría alcanzar los 2.500 millones en 2050 si no se refuerzan las medidas de prevención, según un estudio mundial de la OMS.
Además, la Comisión sobre Demencia de The Lancet identificó la pérdida auditiva no tratada como un factor de riesgo modificable asociado al deterioro cognitivo en la mediana edad. Diversos estudios han señalado también que las personas con pérdida auditiva no tratada presentan mayor probabilidad de experimentar aislamiento social y menor participación en conversaciones, elementos clave para el bienestar emocional y la cohesión familiar.
Cuando una persona deja de escuchar con claridad, puede comenzar a evitar conversaciones, reuniones familiares o encuentros sociales. Con el tiempo, esta retirada involuntaria puede afectar a la autoestima y a la seguridad personal.
Para Alejandro, de 60 años, que acudió recientemente a un centro Audika en Levante, revisar su audición supuso recuperar su presencia en el día a día. “Pensaba que simplemente la gente hablaba más bajo o rápido. No era consciente de que estaba desconectando poco a poco. Tras la revisión auditiva entendí lo que estaba ocurriendo y pude poner solución. Volví a participar en las conversaciones familiares y a sentirme parte activa de ellas”, afirmó.
Historias como la de Alejandro reflejan el propósito de Audika de ayudar a más personas a oír mejor, es también una forma de conservar la participación social y la conexión entre generaciones.
Los especialistas en salud auditiva de Audika recuerdan que el entorno cercano suele detectar antes que la propia persona algunos signos de alerta de pérdida auditiva, como la necesidad frecuente de subir el volumen de la televisión, la dificultad para seguir conversaciones en grupo o en entornos ruidosos, pedir que se repitan las frases con frecuencia, responder de forma poco ajustada a lo que se ha preguntado o evitar encuentros sociales y mostrarse más callado de lo habitual en reuniones familiares.
En España, el envejecimiento demográfico anticipa un incremento progresivo de los casos de pérdida auditiva en las próximas décadas. En este escenario, la detección temprana y el tratamiento adecuado mejoran la calidad auditiva y contribuyen a proteger el bienestar emocional. Por ello, los especialistas recomiendan revisar la audición de forma periódica y ante cualquier síntoma solicitar asesoramiento profesional para evitar que los cambios en la audición se conviertan en una barrera invisible.
“El Día Mundial de la Audición es una oportunidad para recordar que cuidar la audición es también cuidar las relaciones. Escuchar es una forma de estar presente. Cuando protegemos nuestra audición, protegemos también nuestra capacidad de acompañar, orientar y compartir con las generaciones más jóvenes. Porque los cambios en la audición no deberían interponerse entre nosotros y las personas que queremos”, concluye Murillo.
Sobre Audika:
Audika, compañía especializada en salud auditiva, está presente en España desde 2014 y suma en la actualidad más de 160 centros auditivos en todo el territorio nacional. Audika cuenta con un equipo de expertos en audiología protésica con un modus operandi muy enfocado hacia las características individuales de cada paciente y comprometidos en ofrecer una solución eficaz a largo plazo.
Audika España forma parte del Grupo Demant, líder mundial en tecnología y salud auditiva, con más de 100 años de experiencia en audiología, investigación psicoacústica e innovación en salud auditiva.