La Villa de Don Fadrique vivió este domingo una de las jornadas más emocionantes de su historia reciente. El CD Villa ya es equipo de Tercera Federación tras empatar (1-1) frente al Orgaceño CF en un Municipal “Gregorio Vela” abarrotado, que llevó en volandas a un equipo que ha culminado una temporada para el recuerdo.
El conjunto dirigido por Faustino Manzanero llegaba a la última jornada dependiendo de sí mismo y con todo un pueblo entregado a un sueño que llevaba décadas persiguiéndose. El empate fue suficiente para certificar el ascenso directo y proclamarse campeón del Grupo II de Primera Preferente, culminando así una campaña histórica para el club fadriqueño.
Desde horas antes del encuentro, La Villa de Don Fadrique respiraba fútbol. El ambiente en torno al estadio era el de las grandes citas. La afición respondió como nunca y el “Gregorio Vela” presentó una imagen espectacular, con cientos de seguidores locales y cerca de un centenar de aficionados desplazados desde Orgaz para acompañar al conjunto visitante.
El partido respondió a la expectación generada durante toda la semana. El Orgaceño CF, obligado prácticamente a una hazaña para arrebatar el liderato al CD Villa, salió decidido a competir hasta el final y durante muchos minutos puso en aprietos al conjunto fadriqueño. El equipo visitante dispuso de varias ocasiones claras, pero el Villa resistió con personalidad, oficio y el empuje constante de una grada que no dejó de animar.
El encuentro parecía encaminarse hacia un desenlace de máxima tensión hasta que apareció Joaquín Latorre. En el minuto 78, el delantero argentino recogió el balón en la frontal y conectó un disparo ajustado al palo izquierdo que hizo estallar de alegría al Municipal “Gregorio Vela”. El gol desató la locura en las gradas y acercaba todavía más el sueño del ascenso.
Sin embargo, el Orgaceño no bajó los brazos y apenas dos minutos después Javier Díez devolvió la emoción al choque con el tanto del empate. Los últimos minutos fueron de máxima tensión, con cada balón disputado como si fuera el último.
Hasta que llegó el pitido final.
Entonces sí, el sueño se convirtió en realidad. La afición invadió el terreno de juego entre lágrimas, abrazos, cánticos y emoción desbordada para celebrar un ascenso que ya forma parte de la historia del club y del municipio.
El técnico fadriqueño, Faustino Manzanero, uno de los grandes arquitectos de este proyecto, no podía ocultar la emoción tras el encuentro. Durante la semana ya había advertido de la importancia de controlar el aspecto emocional en una cita histórica y pidió a la afición que llenara el estadio para empujar al equipo hasta el final. Finalmente, el objetivo se cumplió y el entrenador reconocía tras el partido que todavía le costaba asimilar lo conseguido.
También fue protagonista Joaquín Latorre, autor del gol decisivo, mientras que Carlos Lominchar, máximo goleador del equipo y de la categoría con 21 tantos, volvió a erigirse como uno de los referentes de un vestuario que ha firmado una campaña sobresaliente.
Este ascenso supone un hito sin precedentes para el CD Villa, que jugará por primera vez en su historia en Tercera Federación. Un premio al trabajo de un proyecto consolidado durante años y al crecimiento constante del club bajo la dirección de Faustino Manzanero, que ha llevado al equipo desde categorías regionales hasta el fútbol nacional.
La Villa de Don Fadrique ya tiene su recompensa soñada. El CD Villa ya es historia viva del fútbol manchego.